domingo, 20 de marzo de 2011

Griselda pensó que la mataban como a su hermano: o cómo sobrevivir a un secuestro



































-¿Qué quieren?, pregunté. Pensaba que iban a asaltarme o a pedirme la cuota. Llegaron al negocio armados.

-Venimos a por tí.

Estaba con tres empleados. Fue cuestión de segundos. No da tiempo a pensar nada. Directo a su carro. Desde ese momento me taparon los ojos. No quería perder la calma. Me dijeron que iban a pedir un rescate por mí. No sé cuánto fue. Mis padres no me lo han querido decir.

Estoy con Griselda o la hija del pastor evangélico Lalo García, como es reconocida por la comunidad. Hace diez días que salió de cautiverio. Accede a hablar conmigo, la primera vez que lo hace con un periodista "porque ya escribiste sobre mi hermano Abraham". Su hermano fue asesinado el 15 de octubre de 2009, a los 24 años de edad. En presencia de su hijo, un bebé, y su esposa.

-He aprendido que uno debe de vivir su vida, cada día como si fuera el último día de mi vida... Desde la muerte de mi hermano así lo vi, y con esto se me reafirmó. Que uno debe de apreciar la vida que tenemos.

Casada. De 38 años. Mamá de tres pequeños, de 8, 6 y 3 años. Bellísima.

-En el secuestro viene todo a tu mente, viene toda tu familia, sobre todo tus hijos, que tal vez ya no vas a salir de ahí, quieres que pase el tiempo rápido.. y yo lo que hice es estar clamando a Dios: Señor cuida mi vida, trata con estas personas, con estos muchachos, ablanda sus corazones.

No los ve. Pero sabe que son cuatro: olor a marihuana. Escucha sus pasos, y cómo esnifan cocacína. Tres noches. Dos días.

-Me dijeron que me iba, me dijeron la hora y a qué hora me iban a soltar. Me dieron instrucciones de cómo me iban a dejar, qué tenía que hacer .... Esas horas se me hicieron eternas. Llegó el pensamiento que me iban a matar todavía cuando me dejaron, pues hasta aquí llegué, me dije. Y me levanté (del suelo) y comencé a temblar. Daba gracias que estaba viva pero al mismo tiempo no podía creer lo que estaba pasando.

Griselda pidió ayuda: un teléfono para poder llamar a sus padres. Se dirigió a un negocio.

- Yo le dije lo que me había pasado y no me creía. La persona con la que llegué sintió miedo. Me decía si me venían siguiendo y no me dejó entrar. Ahí me sentí angustiada, nadie me va a creer, quién me va a ayudar. Lo que hice fue caminar y seguí caminando, y en ese momento ya venía mi papá.

Calle 16 de septiembre con Bolivia, una de las más concurridas de Ciudad Juárez. El Pastor Lalo García ya ha recibido la llamada de los secuestradores. Sabe que su hija estará por esa zona.

"Cuando la miré y estaba en esa calle, corrí y ella corrió. Los carros se pararon, no pitaron. Nos abrazamos. Fue un abrazo que posiblemente no le había dado desde que era una niña", recuerda el padre de Griselda.

Pasan los días. El celular del pastor Lalo García suena. Su corazón se altera. Son los recuerdos de aquel 8 de marzo, cuando recibió la primera llamada de los secuestradores de su hija:

-"Yo estaba en mi trabajo... Señor García, tengo a su hija. Empiece a moverse, queremos tal y cual cantidad. Nosotros somos la autoridad. Le hablo más tarde".

Llegan los porqués. Cuál será la mejor estrategia.

"Si es verdad o mentira (que son la autoridad) no sé, pero son tantos los casos...
El temor mayor de nuestra sociedad es que hay muchas autoridades coludidas, que están en bandas, dentro, es el temor más grande que se puede tener".

El pastor no duerme, no come. Está pendiente a un sonido: el del celular.

-El mayor enemigo de uno es tu propio pensamiento que te la van a matar, porque ha habido casos en que pagas tu rescate y los matan. Yo creía saber las cosas, pero es muy frustante, muy pesado por dos razones: atrás tienes a la familia, y enfrente tienes a los secuestradores.. El mayor temor de una persona que negocia es: ¿y si fracaso?, voy a ser responsable. Negocié con tres personas. Los secuestradores por un lado presionándome y la familia esperanzada que hiciera una buena negociación.

Pregunto a Lalo García, padre de tres hijas y un hijo (asesinado), qué ha aprendido tras sobrevivir al secuestro de su hija:

"Abracen a sus hijos, porque puede ser que mañana no los abracen".

****FOTOS: Aquí puedes ver a Griselda, de espaldas, recibiendo un abrazote de su padre. Griselda es una ciudadana estadounidense criada en Ciudad Juárez. Con su secuestro, decidió dejar su vida y refugiarse en El Paso, Tejas.
Su padre, el Pastor Lalo García, continúa con su labor en Juaritos. Dice que no puede dejar a su ciudad, a su pueblo. Y ayuda a otras familias a negociar secuestros y a superar la pérdida de sus asesinados.

5 comentarios:

  1. Ay Judith, como siempre es conmovedor y tenso leer tus entradas, porque el corazón lo tienes en un puño como se suele decir poniendose en el lugar de esa mujer secuestrada y en el de la familia con esos tres niños en los que seguro no dejó de pensar ni un minuto, seguro que la estuvieron temblando las piernas de los nervios hasta días después. Y la gente pues no sé que pensar supongo que por un lado el miedo que sientan es normal pero Joder como para dejar a una persona ahí fuera pidiendo ayuda sin auxiliarla también hay que tener el corazón muy duro y no pensar que otro día puede ser ella misma la que necesite que la ayuden...¡En fin, dramatica la situación que viven en Juaritos, en Ciudad Juarez ¿y porque Ban Ki Moon no pide Sanciones contra el gobierno Calderón como lo hace contra Gadafi, por estar aliado con el Narco en lugar de poner realmente remedio? porque si realmente fueran contra el Narcotrafico seguro que ya habian terminado con él, segurito que saben muy bien quienes son los verdaderos Narcotraficantes igual que conocen muy bien a los pederastas y sin embargo les dan trato de favor...
    Me da una rabia y un coraje ver situaciones como la de Juarez, la de Mexico entero y no poder hacer nada como quien dice...
    Me Alegro por Griselda, que al final la liberasen sin hacerla daño..¡enhorabuena y chapeau por su valor y Resistencia!
    Un Abrazo Judith y otro para todo Juaritos

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  2. Lo que no entiendo es como no se van todos.

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  3. Antes leía tus tweets a c/momento y de repente te desapareciste. Espero que estés bien, a pesar de todo lo que pasa allá.

    A Pseudosocióloga, ¿tienes tú los medios para cambiar tu residencia a alguna ciudad en EUA? Quizás por eso muchos siguen en Cd. Juárez.
    Fuerza, Judith. Te admiro mucho.

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  4. Conmovedor y realista. El x que de no ayudar, x que desgraciadamente aqui no se respeta a nadie. Y creo que si tenemos los medios para cambiar nuestra ciudad. Empecemos x fomentar los valores en familia.

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  5. Abra lobos vestidos de obejas, pastor sugrio mucho y es cierto y eso no lo have sufrir a todos los que nos a robado en este mundo ay que actuar coerente con lo que se habla, de que sirve servir a dos amos a dios y al diablo…. Lastima

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