sábado, 24 de diciembre de 2011

Noche de dolor, recuerdo y rabia (al escuchar el mensaje navideño del presidente Calderón): Luz María Dávila con sus dos hijos asesinados



















Convive con la sombra de los ataúdes de sus dos únicos hijos a los que recuerda todos los días: en féretros situados a la izquierda y a la derecha del refrigerador. Como si fueran hoy sus velorios por la masacre estudiantil de Villas de Salvárcar donde fueron asesinadas 15 personas hace casi dos años.

Luz María Dávila está sola. Esperando que su esposo finalice su turno a las 10 de la noche de la fábrica maquiladora en la que trabajan. Para prepararle algo para cenar y dormir prontito: para olvidar que es Nochebuena. La casita está fría. El calentón no funciona. Afuera, está la nieve helada.

Televisión prendida: de pronto, el presidente de México Felipe Calderón aparece con esposa y sus tres hijos, rodeado de niños de albergues, sonrientes para dar su mensaje navideño. El presidente dice que esta temporada es la apropiada para expresarle a la familia cuánto nos importa y cuánto la queremos. También, afirma que la Navidad es un momento propicio para reflexionar sobre lo realizado en el año y lo que se hará en el próximo.

Y Luz María Dávila, la mujer pequeñita de estatura y tímida, vomita su dolor e impotencia. Como lo hizo en una visita oficial del Presidente Calderón el 11 de febrero del 2010 tras el asesinato de sus pequeños en la que interrumpió una reunión para exigirle que pidiera disculpas porque sus hijos no eran unos pandilleros, como el presidente justificó sus muertes.

"El es el que tiene que reflexionar por qué empezó su guerra. Qué tiene uno qué reflexionar nosotras, las mamás, que hemos perdido hijos. Si él hubiera perdido a un hijo, que es lo más importante, te apuesto que pensaría muy diferente. Me gustaría qué se pusiera en los zapatos de cada uno de nosotros, lo sentiría uno más humano".

"El señor Calderón manda su mensaje de Navidad y qué ganas con escucharlo. No tengo a los míos. No me alivia nada él".

Dolor soledad: el que sobrevive a las familias de los asesinados. Rabia de una madre: en una casita sin adornos de Navidad. Sin nada que recuerde esta fecha, antes alegre, llena de vida. Y piensa en ese próximo año al que el presidente Calderón se refiere.

"Mientras siga adelante con la presidencia para que se mejore va a estar en chino. Hay días que baja todo esto de las ejecuciones y luego que vuelven a aumentar, pues aunque digan lo que digan desde que entró Calderón todo esto comenzó. Antes de que él empezara, yo sentía una esperanza por él, nunca imaginé que él iba a empeorar todo esto".

Luz María realiza su diagnóstico de la situación que vive Juárez, su México. La mamá huérfana de sus dos únicos hijos: José Luis Piña, estudiante de preparatoria de 16 años. Y Marcos Piña, de 19 años, con el que trabajaba en la misma maquiladora de la que él se dirigía a estudiar Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

"Los mugres políticos sólo se la viven en puro aumento de los productos básicos. Y ellos, cuánto agarran de dinero cada mes y cuántos no tienen ni siquiera para unos frijoles. Hay tantos ninis, sin escuela, sin trabajo y los políticos no se ponen las pilas para buscarles escuelas, y los jóvenes acaban en la droga. Pero el narcotráfico no es de apenas, es de años y quieren tapar el sol con un dedo. El Chapo se escapó de una cárcel de maxima seguridad con Fox, cómo se les pudo haber escapado. Desgraciadamente no hay ley en los tres niveles de gobierno y los asesinos se reproducen con la impunidad y la corrupción. Y a nuestros jóvenes pobres los asesinan".

El mensaje navideño del presidente Calderón finaliza sin ninguna palabra de recuerdo para las familias de los más de 60 mil personas asesinadas en México (casi 10 mil en Juárez) desde que comenzó su llamada guerra contra el narcotráfico, ni de los 15 mil niños huérfanos en Juárez, ni de los desplazados, secuestrados, extorsionados.

Sólo felicita y desea muchísima alegría. Y convoca "a renovar nuestra fuerza y nuestra pasión para sembrar la semilla de un México mejor, un México más seguro, más justo y más próspero". Lo hace rodeado de su familia y de niños que viven en instituciones.

Y Luz María Dávila ya no puede más. Hay palabras que duelen, más aún en Navidad. Cuando ya perdiste todo y la Nochebuena se convierte en Nochemala en una Juaritos que agoniza de dolor.

"¿Cuántos niños han quedado solos por esta situación de guerra? El debería de ver esto. El es el culpable. Sus mensajes no me interesan".

viernes, 23 de diciembre de 2011

Esperándola el día de su 21 cumpleaños: Mónica Janeth Alanis Esparza (desaparecida en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez)















A estas horas, Mónica Janeth Alanis Esparza no ha aparecido. Su cumpleaños está a punto de finalizar. Pero aún le quedan al día dos horas: Olga y Ricardo, sus padres, recuerdan que Moni nació casi el día de la Nochebuena. Y que su pequeña llegó como un regalo de Navidad.

Los tamales de chile colorado y de dulce la esperan, también un pastel: como desde hace tres cumpleaños. Porque la estudiante Mónica Janeth desapareció un 26 de marzo del 2009 de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, tras asistir a una de sus clases del segundo semestre de Administración de Empresas. Tenía 18 años.

Afuerita de la casita de la familia Alanis Esparza hace frío. La nieve que cayó durante la mañana de hoy cubre la tierra. La temperatura está descendiendo y el agua del pavimento se va convirtiendo en hielo. Dentro, la espera:

"Estoy nerviosa, angustiada y a la vez con muchos recuerdos", dice Olga Esparza, la mamá de Mónica Janeth. "Ella nació a las 11 de la noche, a estas horas estaba todavía con mi pancita, estaba en el hospital del Seguro Social y todavía no nacía. Siento el vacío de que no está aquí conmigo. Quisiera abrazarla, como este día que ha nevado , haberla tenido aquí en mi recámara, estar abrazadas las dos, disfrutando de ver la televisión. Pues es muy triste hablar y recordar este día, más que otros días. Es el nacimiento de ella".

Hoy prefirió quedarse en la casa. No salir a protestar, como tantas otras veces. La última vez, hace una semana, en el primer aniversario del asesinato de Marisela Escobedo, la mamá de Rubí, también asesinada. Compañera también de su búsqueda.

"En este día uno se quiere aislar pero uno tiene en la mente a su hija. Todo este caminar y protestas es cansado para uno. Ni siquiera una llamadita, como me preguntaba un familiar, no sabemos nada. A veces pienso que es una pesadilla, que es un sueño, que no quiero despertar. Y es lo contrario: si estoy dormida y sueño a mi hija no quiero despertar, quiero seguir ahí. Nadie me entendería. Sí me entienden las mamás que son las únicas, ellas son las que sienten el dolor que tiene uno".

Dolor en un rostro que sonríe con Candy: la perrita de Mónica Janeth que juega con los seis cachorritos que apenitas acaba de tener. Canelo, Negrito y Firulais son los nombres que eligieron ayer unos niños al verlos y que la mamá de Moni accedió gustosa a ponérselos. Los otros tres no tienen nombres todavía. Como tampoco encuentra palabras para definir lo que siente por las autoridades:

"Al principio yo tenía una fe, una ignorancia, que las autoridades me iban a entregar a mi hija. Nunca pensé que pasara el tiempo así. Les diría que la desaparición fuera un delito para que de verdad hicieran algo. Delito es la trata de personas, el secuestro. Por eso se siguen desapareciendo las jovencitas, porque esas personas que tienen a nuestras hijas saben que la autoridad no va a hacer nada. Dicen que aquí en México no hay esclavitud, pero esta es una forma de esclavitud. Un secuestro es por una semana, por un mes, las desapariciones, años".

Ahora a Olga Esparza y a su esposo Ricardo Alanis sólo les queda pedir a la ciudadanía que les ayuden "a abrazarla".

"Estamos con la ilusión de que aparezca Moni. Desde la noche de ayer despierta él y sale fuera para ver si llega mi hija. Tenemos mucha esperanza porque nosostros sabemos que mi Dios es quien me la cuida y sabemos que él me la va a traer".

******El día está relativamente tranquilo. Por ahora, un asesinato de un adolescente en la Colonia Tierra Nueva: Jorge Alvarado Real, convertido en cadáver a sus 17 años de edad, y otro joven se encuentra gravemente herido.
Y la noticia (desapercibida) de que Jessica Terrazas, que desapareció el 20 de diciembre del pasado año, fue encontrada: muerta. Estaba en el Servicio Médico Forense (Semefo) mientras su familia la buscaba. Como otras cuatro jovencitas desaparecidas, sus cadáveres no aparecen ahora en terrenos baldíos o un campo algodonero (como ocurrió hace 10 años) donde la noticia da la vuelta al mundo (al igual que la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra México), sino que éstos surgen poco a poco. Aparecen en el Semefo, tras meses sin identificarlas, en una trama donde la indiferencia de las autoridades y su complicidad es obvia. Como desde hace casi 20 años. Pero ahora con la fuerza de la impunidad, de los abogados y activistas asesinados. Por pedir justicia. Con más amenazas.

*En la foto que tomé para vosotros, mis geniales lectores, podéis ver a Olga Esparza con la foto de su hija Mónica Janeth Alanis Esparza celebrando su cumpleaños cuando era una niña. Al fondo, un árbol de Navidad que pide que Moni regrese.

****Aquí tenéis el mensaje de los padres de Mónica Janeth Alanis Esparza para que tú también les ayudes a abrazar pronto a su hija:

Nosotros la familia de Monica Janeth Alanis Esparza, enviamos este mensaje
ya que el día 23 de diciembre es su cumpleaños número 21. Ella es estudiante de la universidad (UACJ).
Las autoridades no han respondido en este camino tan árduo y doloroso. Yo te invito
a que me ayudes a abrazar a mi hija, si alguna persona tiene conocimiento de su paradero
les pido de favor me hagan saber por éste o algún otro medio. NO TENGAN MIEDO.

Que ya como familia nosotros lo que deseamos es sólo volver a verla. Ella nació un día antes

de Navidad. Fue un regalo de la vida y hoy pido un regalo de Dios y de tu ayuda, para

que este 24 esté mi hija conmigo y así mismo deseo las hijas de todos aquellos que tengan

hijas desaparecidas, ya que como dice el lema de nuestro Comité de Madres de Jóvenes Desaparecidas

"NO MAS JOVENES DESAPARECIDAS, NO MAS LAGRIMAS DE UNA MADRE"

Por eso te pido a ti, que eres madre o padre y hermano que me ayudes a abrazar a mi hija.

Te pido una oración para que mi hija regrese y por favor envíes este mensaje a tus conocidos.
Gracias y les deseamos una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo:

Gracias señor

por todo lo que me diste este año.

Gracias por los días de sol y los nublados tristes.

Gracias por las noches tranquilas y por las inquietas horas oscuras.

Gracias por la salud y la enfermedad.

Gracias por las penas y las alegrías.

Gracias por todo lo que me prestaste y después me pediste.
Gracias por la sonrisa amorosa y la mano amiga.
Por el amor y todo lo hermoso y dulce, por las flores, las estrellas,

los niños y las almas buenas.

Gracias por la soledad, por el trabajo, por las dificultades y lágrimas.
Gracias por todo aquello que me acercó más a ti.

Y que Dios los bendiga a todos.



jueves, 24 de noviembre de 2011

Cómo ser abuelita: y no derrumbarse en la espera de una hija desaparecida















La pequeña Brianita ha comenzado a llamar "mamá, mamá!: a su abuelita.

"Sí, mi chiquita, sí mi amor yo soy tu mamá y te voy a cuidar y proteger mientras regresa tu mamita", le dice Lucy Muñoz a su nieta, la hija de Nancy Navarro, que desapareció hace cuatro meses y una semana en la zona centro de Juárez.

Casita de bloque, limpia, ordenada: en un agujero que la colina hace detrás de la casa de sus suegros en la que recibe a visitas. Dos habitaciones: una para el matrimonio y la otra para tres de sus cuatro hijos, de 14, 7 y 5 años. Y su nieta, de un año y siete meses. Ella sonríe: "Esta bebé es con la que me refugio para no deprimirme".

Semanas de incertidumbre para Lucy y su esposo. Hasta que se deciden: a hacerse la prueba del ADN. Para agotar todas las posibilidades. Incluso la que más les aterra.
Esperan a poder ahorrar 100 pesos (unos 7 dólares) y toman cuatro ruteras: casi dos horas de ida (más las dos de vuelta) en un trayecto que en carro sería de unos 15 minutos.

"Nos citaron en el Servicio Médico Forense (Semefo) y nos picaron la yemita de un dedo para estar checando. Cuerpos ahí sí que tienen, pero ellos pierden mucho el tiempo. No me gustaría que pasara lo mismo que con otras niñas desaparecidas (a las que se las localizó muertas pero sus familias seguían buscándolas porque las autoridades no las identificaron). Tenemos que estar preparados para todo", razona Lucy, de 37 años.

En su dolor surgen ideas de búsqueda como la de globos blancos que los convierte en mensajeros: en cada uno de ellos pega la foto de su hija incrustada en una copia de un dólar como si con ella fuera a atraer a más personas que le ofrezcan una pista. Para la mamá de Nancy "cada globo es una esperanza porque las autoridades no quieren desenterrar esta madeja que hay en Ciudad Juárez desde hace 19 años. Lo único que me dicen es que no me arrime a ninguna organización porque van a lucrar con mi dolor".

Lucy dice que no está sola: en los tendederos de algunos de sus vecinos hay camisetas con la foto y los detalles de la desaparición de Nancy Navarro. Como si el objetivo de encontrarla no finalizara ni al ser lavadas para continuar la búsqueda.

*** Hoy fue un día con tres asesinatos y un hombre herido, por ahora. Un enfrentamiento armado de los Policías Federales con unos individuos en el centro de Juaritos mientras muchos se preparaban a cruzar para El Paso en busca de los descuentos por el Día de Acción de Gracias. Y de torta de colitas de pavo con aguacate. Algunos, hasta de pavo entero, como en Estados Unidos. Es la frontera.
Los muertos los puso Guadalajara, a dos días de que comience la mayor feria del libro en español, la FIL de Guadalajara, en su 25 aniversario. Con 26 cadáveres que aparecieron en tres vehículos cerquita de sus instalaciones.
Mañana viernes el mundo conmemorará el Día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En Juaritos madres como Lucy Muñoz, seguirán buscando a sus hijas desaparecidas o intentando no morir buscando justicia para sus muertas. Exigiendo que las autoridades hagan su chamba.

lunes, 21 de noviembre de 2011

El puente que separa todos los matices de la vida (y de la muerte)
















Ella, en su carro, escuchando música de Juan Gabriel hasta que de pronto irrumpen unas interferencias en la radio: la música country llega. Está más cerca de pisar Estados Unidos. Suspira.

Calcula que esta vez le costará unas tres horas pasar el puente libre que separa Ciudad Juárez de El Paso -lo cotidiano es poco más de una hora para un recorrido de apenas unos metros-. Va moviendo el carro despacito, buscando la fila que vaya más rápida hacia los agentes migratorios estadounidenses donde revisarán su visa láser fronteriza.

Los niños venden dulces, otros piden. Algunos hombres imponen su servicio de limpiar los cristales echándose a los vehículos. Y otros muchos ofrecen desde refrescos a cuadros de Pancho Villa.

Ella es Elvira Luján, una juarense de 52 años, a la que le esperan los centros comerciales de El Paso. La posibilidad de comprar para sus clientes: sus vecinos que le pagarán a plazos los objetos que muchos de ellos quizá habrán ensamblado en las fábricas maquiladoras y que al pasar a Estados Unidos se convierten en objetos que no pueden comprar con sus salarios de 700 pesos a la semana, unos 65 dólares.

Es lo que hace para sobrevivir tras verse obligada a cerrar su tienda de abarrotes porque no le alcanzaba para pagar la cuota de extorsión para poder tener abierto su negocio y seguir viva. Como ocho de cada diez dueños de estas tiendecitas que han sido cerradas en Juárez desde el año 2008 según datos de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño.

Compra en El Paso para ahorrarse los impuestos de importación con los que México grava a los artículos. Piensa que le sale más barato hacerlo en el otro lado de la frontera, a pesar de que el cambio al dólar está estos días a 14 pesos mexicanos y que para manejar en Estados Unidos ha tenido que comprar un seguro para su carro y en la espera del puente hacia Estados Unidos se arriesga a que su viejo carro le abandone. Pero el riesgo en Juárez es el de siempre desde hace casi cuatro años que comenzó la llamada guerra contra el narco del presidente Calderón: a que muera en una balacera, le quiten su vehículo a punta de arma, le secuestren o le roben.

Miles piensan lo mismo que ella. Este fin de semana festivo en Juárez hasta hoy -por conmemorarse el domingo el 101 aniversario de la Revolución de México donde se luchó contra la desigualdad social que hoy continúa- han comenzado las ofertas previas que se inician el viernes por la celebración el jueves del Día de Acción de Gracias de Estados Unidos.
Por primera vez, en el lado mexicano, han ideado el Buen Fin: ofertas en centros comerciales para que el dinero de los juarenses que tienen papeles migratorios para cruzar no se vaya a El Paso. Algunos negocios han logrado con esta iniciativa hasta un incremento del 30 por ciento de clientes.

Pero muchos otros nunca podrán acercarse ni a los centros comerciales de Juárez. Su sistema económico es vivir al día: comprar la manteca, la harina o el arroz que pueden con el dinero que consiguen: en una ciudad en la que la pobreza se ha agudizado con los casi 10 mil asesinados.

***La muerte llegó en la noche: dos jóvenes menos, por ahora. Una adolescente gravemente herida. El atardecer de hoy no fue de un huracán de colores sino de ocres en un cielo que pasó de ser azul a granizar y llover por escasos minutos para regresar a su intensidad.

*En la foto que tomé para vosotros podéis ver el puente libre. El lado izquierdo es el de la entrada a Estados Unidos y el derecho, casi vacío y sin espera, para entrar a Ciudad Juárez.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Tortura para fabricar culpables y resolver rapidito una masacre















El día que iba a conocer a Israel Arzate Meléndez sólo conseguí escuchar su voz. Sería horas después de su cita para presentarse ante el juez como presunto culpable del homicidio de 15 personas en una fiesta estudiantil de Villas de Salvárcar. Nunca llegó a la audiencia de vinculación a proceso: un 10 de febrero del 2010.

Su abogada de oficio, Rosa Bailón, anunció que él decidió no presentarse. Pero su madre y su esposa no podían creer que fuera cierto. Arzate les había dicho que ahí estaría. La defensa de la licenciada fue rápida: no puso ninguna objeción a la declaración del Ministerio Público. Y no quiso presentar como testigo a un parquero del estacionamiento del que desapareció Arzate que rompía con toda la hipótesis oficial de cómo fue la detención del presunto sicario.

Pasaron las horas. Llegó el terror. Sabían que todo podía pasar. Arzate les había asegurado que se declaró culpable de la masacre cuando los soldados le amenazaron con violar y matar a su esposa.

Al salir de la audiencia, su esposa recibió una llamada de un compañero de Arzate en la cárcel del Cereso Estatal. Le llamaba para avisarle que a éste se lo habían llevado desde la noche anterior y que no había regresado a la prisión.

Ella llorando le suplicó varias veces a la abogada que llamara a la prisión, que su deber era saber qué estaba pasando. Ella se mostraba reticente a averiguar lo que estaba pasando. Al final, lo hizo y Arzate no estaba. Horas más tarde, apareció. Y le dejaron llamar.

En ese momento me encontraba en la casa de los suegros de Arzate en la que vivía el ahora presunto sicario en un cuarto con su esposa y el hijo de ésta. Quería ver cuál era su mundo: una casita humilde, en una colonia humilde, un cuarto ordenado, pequeño. Todo muy limpio.

De pronto, escuchamos por radio la voz de un hombre asustado, Israel Arzate, que llamaba a su esposa para contarle que estaba vivo, que no había podido asistir a su presentación ante el juez porque lo sacaron en la noche de la prisión y los soldados le habían estado torturando. Al parecer, querían saber cuál era su dirección para plantarle armas, y recordarle que no se podía retractar de su declaración en vídeo en la que se había declarado culpable bajo torturas.

Arzate no sabía que yo estaba con su familia. Y al acabar la conversación les pedí poder hablar unos minutos con él, por el radio de su esposa. Mientras tanto, sus suegros y el niño hacían rapidamente las maletas: tenían miedo a que los soldados llegaran y los mataran en su posible intento de sembrar pruebas falsas.
Acompañé a su esposa hasta el Puente Santa Fe donde sus padres e hijo cruzaron a Estados Unidos buscando refugio y seguidamente ví cómo intentaba presentar una denuncia en la oficina municipal de atención de quejas y denuncias del Operativo Conjunto Chihuahua. Pero nadie estaba disponible y los fusiles de los soldados a los que piensa denunciar le ahuyentan a hacerlo, mejor irse.

Esto ocurrió hace casi dos años. Pero regreso a este momento porque el caso concreto de Israel Arzate Meléndez ha dado hoy vuelta al país, al mundo, aunque en Juárez ha pasado practicamente desapercibido. Su caso es uno de los más terroríficos que recoge la organización Human Rights Watch en un informe de 229 páginas llamado Ni seguridad, ni derechos: ejecuciones, desapariciones y tortura en la "guerra contra el narcotráfico" de México.

En el reporte centrado en los estados de Chihuahua, Nuevo León, Guerrero, Baja California y Tabasco, se concluye que "en vez de reducir la violencia, la guerra contra el narcotráfico de México ha provocado un incremento dramático de la cantidad de asesinatos, torturas y otros terribles abusos por parte de las fuerzas de seguridad, que sólo contribuyen a agravar el clima de descontrol y temor que predomina en muchas partes del país", subraya José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.

En él, se alerta que las torturas, desapariciones y ejecuciones amenazan la seguridad pública.
Arzate todavía no sabe lo que está pasando. Ahora no puede llamar por teléfono. Se encuentra arraigado en la academia vieja de la policía, a un lado de la Ciudad Judicial de Juárez tras un año de cárcel preventiva en el Cereso Estatal -porque salió positivo en el protocolo de Estambul de tortura- y tres meses de arraigo que se han convertido en nueve.

El mundo en el exterior lo siente cuando los domingos va su mamá a visitarlo.

"Yo le digo a mi hijo que lea mucho la Biblia cuando se sienta desesperado. Ni la licenciada Bailón ni el licenciado José Luis Erives (los abogados de oficio) lo han visitado, dicen que no tienen tiempo. Gracias a Dios que ya encontramos a quién (Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, en la Ciudad de México)", dice Guadalupe Meléndez, de 52 años, madre de cinco hijos y desempleada de una fábrica maquiladora.

"La defensoría es del gobierno, para qué los tienen ahí, para que les están pagando para estar fregando a la gente inocente", subraya la mamá de Arzate, que desde que su hijo fue detenido como presunto sicario comenzó una cruzada uniéndose a pedir justicia con Luz María Dávila, la madre de dos adolescentes asesinados en la masacre de Salvárcar.

Ahora, Guadalupe Meléndez tiene sus esperanzas puestas en el próximo miércoles 16 de noviembre que se celebrará una audiencia del recurso de revisión de los amparos de su hijo Israel Arzate, de ahora 26 años de edad. Y en sus oraciones: "Nunca me ha importado la política y ahora que los conozco pues menos. Yo no sabía hasta que grado nos tienen oprimidos. Que Dios nos cuide"

***Para recordar:


* En la foto que tomé para vosotros podéis ver a Guadalupe Menéndez, la mamá de Israel Arzate, en el puesto donde éste vendía discos en la puerta de la estética de sus suegros.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Indignados de Juárez, más fortalecidos: tras golpizas, amenazas de muerte y detención de la Policía Municipal de Julián Leyzaola








































Golpes en los ojos. Patadas en el cuerpo. Los policías municipales de Ciudad Juárez bajo el mando del teniente coronel Julián Leyzaola les aseguran que saliendo a la calle van a ser su terror, que a ver si les quedan ganas de hacer sus marchitas.

Salen libres: 29 ciudadanos que participaban el martes en una manifestación dentro de las jornadas de Coraje y Resistencia en Juárez del movimiento global de los indignados: la víspera de la tradicional celebración mexicana del Día de los Muertos en una ciudad donde desde hace cuatro años todos los días son de muertos: 9.782 asesinatos (por ahora) bajo el imperio de la impunidad: un 97 por ciento sin saber nunca quién fue el sicario según datos oficiales, con un 3 por ciento de justicia: a veces, con inocentes convertidos en culpables bajo tortura y pésima representación de los abogados de oficio).

Fueron 500 pesos de fianza por cada uno, unos 37 dólares o lo que gana un trabajador de una fábrica maquiladora a la quincena para seguir viviendo en la pobreza creando la riqueza del primer mundo: en una ciudad con un 70 por ciento de calles sin pavimentar y sin escuelas secundarias en las colonias más pobres. Es lo que tuvieron que pagar estudiantes universitarios, profesores, electricistas, médicos e ingenieros, entre otros, para salir libres.

La movilización desde Twitter y Facebook consigue presionar para su liberación con mensajes y llamadas a las autoridades de Ciudad Juárez desde otros lugares de México, del mundo, y desde organismos como Amnistía Internacional que condenó la actuación de la Policía Municipal.

Las imágenes y fotos captadas por los propios manifestantes y subidas al internet han sido cruciales para mostrar qué pasó de verdad. Igual que ocurrió con el ataque de hace un año a otra manifestación pacífica donde la Policía Federal disparó a matar a los ciudadanos y casi mata al estudiante de sociología Darío Alvarez Orrantia (http://juarezenlasombra.blogspot.com/2010_10_01_archive.html) bajo los gritos de los juarenses que se atreven a salir a las calles a gritar la injusticia a pesar de las balas, las extorsiones, secuestros, las amenazas y desapariciones desde que comenzó la llamada guerra contra el narcotráfico del presidente de México Felipe Calderón. Y que se resisten a no hacerlo: muchos de los que estaban en esta última manifestación estaban en la que resultó baleado el alumno de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

Todo comenzó en la tarde del martes 1 de noviembre. Un grupo pequeño, como de unas treinta personas, comenzaron a pegar cruces de papel rosas y blancas con engrudo (una mezcla de harina y agua con colorante rosa para imitar el color de la sangre) sobre bardas, lugares abandonados y negocios transnacionales como bancos o restaurantes de comida rápida. Una por cada uno de los asesinados.

"Pasaron algunos (policías) federales con miras telescópicas y algunos municipales un poco antes de que cruzaran la calle hacia el banco, llegó un gran contingente de patrullas de la policía municipal, unas 40, pegando a los manifestantes desde menores de edad, mujeres, ancianos", recuerda Memo León, uno de los manifiestantes.

"Gritaban los policías que agarraran a los de las cámaras. A mí no me detuvieron porque corrí varias veces pero golpearon y detuvieron a dos reporteros gráficos", explica.

El operativo policial -de los mayores que se recuerda en Juárez ni siquiera en los asesinatos cotidianos y masacres para ir a la búsqueda de los sicarios- detuvo en una primera tanda a 14 personas que fueron trasladadas a la estación de policía Aldama. Hasta ahí se dirigieron los manifestantes y familiares preocupados por la situación de los detenidos.

"Como no dejaban entrar ni siquiera a un abogado ni al visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (Gustavo de la Rosa) decidimos pegar las cruces sobre el edificio de la estación de policía y los agentes salieron con armas largas. Yo llevaba dos litros de engrudo y les aventé un chorro y me agarraron a patadas y me arrestaron con otros 15 (manifestantes)", dice Julián Contreras, licenciado en filología desempleado, vecino de la colonia Villas de Salvárcar donde participó en la fundación de una biblioteca en una casa abandonada y varios servicios educativos para los adolescentes desde que se produjo la masacre donde fueron asesinadas 15 personas en una fiesta estudiantil.

Durante su detención de poco más de un día vivieron el sistema. Al conocido activista Gero Fong, del Frente Plural Ciudadano, se le intentó fijar cargos falsos de posesión de "tres kilos de marihuana y de cristal" mientras se le amenazaba de muerte "te va a pasar lo mismo que a Géminis Ochoa (líder de vendedores ambulantes asesinado tras denunciar extorsiones de las fuerzas de seguridad). Te vamos a chingar".

En su detención los indignados juarenses descubrieron con sus propios ojos quiénes están detenidos en la llamada guerra contra el narco.


"Allá dentro no hay sicarios, lo que hay es pura gente jodida. A toda la pobretada los encueran y les pegan, los ponen a hacer sentadillas", afirma Contreras, de 30 años de edad.

La Fiscalía General del Estado mantiene carpetas de investigación contra los indignados por lesiones contra policías municipales y a la propiedad. El Secretario de Seguridad Pública Municipal Julián Leyzaola asegura que los manifestantes tendrían que haber pedido permiso para poner las más de 9 mil cruces y que continuará aplicando la ley.

Leyzaola llegó al mando de la Policía Municipal de Juárez en marzo. Lo hizo desde Tijuana con una carpeta de investigación abierta por torturas a cinco hombres detenidos arbitrariamente según la Procuraduría de Derechos Humanos y Protección Ciudadana del estado de Baja California.

Desde su llegada, a petición de los empresarios de Juárez (muchos de los que organizaron un evento durante las dos pasadas semanas llamado Juárez Competitiva -con dinero del gobierno, de los juarenses- para cambiar la imagen de la ciudad mientras los asesinatos y la injusticia social continúan), su actuación se ha caracterizado por la mano dura, con la acusación de la desaparición de al menos tres personas a manos de la Policía Municipal bajo su mando.

Las agresiones más frecuentes son contra los jóvenes, algunos menores de edad y pertenecientes a organizaciones sociales como Red por la Infancia, a los que se les detiene de manera arbitraria y se les quitó el vehículo en el que realizan actividades socioculturales en las colonias populares para mostrar un mundo de posibles, de esperanzas, que las autoridades no ofrecen.


Ahora, tras la manifestación, la Policía Municipal de Ciudad Juárez se enfrenta a tres denuncias más: la de los dos reporteros gráficos agredidos y detenidos a los que se les privó de su material periodístico, la de los manifestantes y la de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

- ¿Qué has aprendido de esta detención?, pregunto a Contreras.

-"Quieren eliminar todo el foco de resistencia, y todos los activistas que denuncian la estrategia de represión, de limpieza social. No les salió como querían porque otra vez lo activaron y la solidaridad se dejó sentir. Los activistas en Ciudad Juárez estamos en mucho riesgo y se necesita crear acciones para generar organización.

Aquí no hay una guerra contra el narcotráfico sino una ola de represión con ese pretexto. Lo que estamos viendo que ahí (detenidos) no están los grandes capos.... Es la droga de las barriadas y esto se soluciona atendiendo con políticas sociales integrales.

Responsabilizamos en la generación de los diferentes vertientes de la violencia al estado: por sus nexos e imbricaciones con el crimen organizado, por su indiferencia para detener la violencia económica, por su purga de los bajos extractos de la criminalidad y de los sectores indeseables desde la lógica del capital con pretexto de la supuesta guerra contra el narcotráfico. Se está matando a los pobres de los pobres, a los más excluídos".

****Lo que ocurrió en vídeos:
(Fotos y dos primeros vídeos de Memo León. Tercer vídeo de Marrito):

*Parte 1 de la dentención: http://www.youtube.com/watch?v=4N0_uqsiyHQ



lunes, 31 de octubre de 2011

Noche de Brujas y de asesinatos: terror en negro y disfrazado



Algunos niños que se atrevieron a pedir dulces en la tarde-noche de Halloween en Juaritos se encontraron con cadáveres sin disfraces. Reales:

Fraccionamiento Complejo Interior Aeropuerto: dos jóvenes asesinados en una vivienda. Una mujer herida.

Colonia Santa María: las dos son Marisela, una la mamá. La otra, la hija: una policía municipal, de 24 años. Asesinadas en su casa.

Colonia El Granjero: una pareja camina en la calle. Disparan. Los matan. Ya no obsequian a los niños con dulces en las casitas de la calle Ciruelo. Las autoridades acordonan la zona, los dos cadáveres.

Colonia Niños Héroes: el cadáver de un hombre es arrojado de un vehículo en la calle Azufre, que es de arena del desierto porque está sin pavimentar. Tiene una cinta adhesiva en su rostro.

Los juaritoz son fiesteros, alegres. Son fronterizos con Estados Unidos: la Noche de Brujas la hacen suya muchos de ellos. Ahora entre cadáveres. Y fantasmas reales. Más de 9 mil 700 asesinados en casi cuatro años: diez, hoy, por ahora.

domingo, 23 de octubre de 2011

La esperanza en rojo

























La sangre, preparada: en una Ciudad Juárez que se desangra, a veces varias veces al día: hoy nueve asesinados. Más el resto: los que la necesitan para enfrentarse a la enfermedad.

Y ellos inscritos. Dispuestos a dar. En el Banco Virtual de Sangre (BVS). Desde una Juaritos ahora herida, de la que surgen cada día héroes anónimos a dispuestos a compartir. La mayoría de ellos, chavos universitarios, muy jóvenes, casi como los asesinados que ya son 9.714 personas desde hace casi cuatro años: 1.715, por ahora, en este año en la ciudad.

Cuando comenzó el banco, en el año 2005, José Díaz-Ordaz Castillo era un estudiante de medicina preocupado por la salud de su compañero Aldo Andrés Solano García al que le regresó la leucemia que había padecido de niño.

Eran otros tiempos: en Ciudad Juárez existía la vida que no había en El Paso, Tejas: nada más cruzar uno de los tres puentes fronterizos hacia la ciudad más segura de Estados Unidos y ahora refugio de miles de juarenses. Y Juárez abrazaba -con la inmensa hospitalidad que le caracteriza- a los enfermos estadounidenses y canadienses que venían hasta la ciudad para atenderse con los mejores médicos a unos precios módicos para el bolsillo de aquellos extranjeros en grandes hospitales privados.

"Aldo comenzó a necesitar transfusiones de sangre y nos enfrentamos con la necesidad de ir a donar varios amigos, hasta que ya no pudo donar nadie por periodos muy cortos. De modo, que se me ocurrió realizar campañas de donación de sangre con el Hospital General en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez", recuerda Díaz-Ordaz, que ahora realiza su primer año de internado como médico.

Ahora Aldo no está. Falleció un año después. Pero con tantos heridos y muertos cada día el paisaje de Juaritos es otro: del que surge cada día la vida, la posibilidad del cambio, la esperanza en todos los matices: también en el rojo de la sangre.

"El Banco Virtual de Sangre rescata Juárez para el México que todos queremos, para el mundo. Quiero vivir en un país mejor con el que he soñado. Sueño en que las personas hacen conciencia y dejan de matar", subraya José Díaz-Ordaz Castillo, de 31 años, y fundador del BVS.

Los chavos comenzaron a apuntarse en una lista, a conectarse por correo electrónico y a donar cuando alguno de ellos necesitaban sangre. Ahora la lista es abierta y se pide a las personas inscritas que donen, al menos, una vez al año.

"Tenemos los datos de los donadores, sabemos si pueden donar, el tipo de sangre que tienen, así cuando hay necesidad de un tipo de sangre específico tenemos forma de obtenerla. También, tenemos un programa de conciencia juvenil en el cual promovemos la donación de sangre en los niños de primarias, secundarias y preparatorias enseñándoles para qué sirve la sangre, cómo funciona y cómo cuidar su cuerpo para que cuando cumplan 18 años sean sujetos de donación", explica.

El mejor reconocimiento en este tiempo han sido "los cientos de personas que se han salvado por la sangre que han donado nuestros participantes", asegura el médico interno José Díaz-Ordaz Castillo, que gana 325 pesos semanales (unos 27 dólares) por cien horas de trabajo (a la semana) en un hospital de Juárez y en el poco tiempo libre que tiene, que no lo dedica para los demás, intenta hacer cualquier trabajito para sobrevivir.

"En la medicina uno no ve a quien va la sangre. Uno dona sangre para quien lo necesita, sea rico, pobre, profesionista o sicario él sigue siendo persona, y como médicos hacemos el bien sin mirar a quién. Es por eso que me da mucha tristeza que sigan secuestrando y matando a los doctores que no tiene nada que ver en esta guerra".

****Los muertitos de hoy fueron nueve, entre ellos dos hermanos, una pareja y un hombre con la cabeza decapitada. Es 23 de octubre, el día que se celebra en México el Día del Médico. En Ciudad Juárez muchos de ellos ya no están. Trabajan en la clandestinidad como mi dentista, que vive ahora en El Paso, Tejas, y que como no tiene licencia para trabajar en Estados Unidos decide cruzar a Juárez durante una semana al mes para atender a sus pacientes o a los que le recomendamos en nueva oficina donde no hay un cartel que señale que lo hace ahí para prevenir ser secuestrado, robado o extorsionado. Como ya lo sufrió antes él y los que ya no están.

sábado, 8 de octubre de 2011

José Antonio Guzmán muere de tristeza: tras no encontrar a sus dos hijos desaparecidos por el Ejército













Hace un ratito recibí este mensaje:

Compañeros y compañeras,

Les escribo para darles una muy mala noticia. Murió el señor Antonio Guzmán, padre de los hermanos Carlos y José Luis Guzmán Zúñiga, secuestrados por el Ejército mexicano en Ciudad Juárez, Chihuahua, en noviembre del 2008 y hasta la fecha no los hemos encontrado.

El señor Guzmán era un hombre grande y fuerte, que buscó a sus hijos por todas partes. La tristeza e indignación le ocasionó la muerte el lunes 3 de octubre del 2001. Le dio un infarto fulminante, a pesar de que que él no estaba enfermo de nada, sólo de TRISTEZA.
Calderón de nuevo tus manos se manchan de sangre inocente.

Descase en paz don Antonio, que nosotros/as no descansaremos hasta lograr la justicia y fin de la impunidad que tantas familias ha enlutado en nuestra querida Ciudad Juárez y México.

Cipriana Jurado Herrera

El correo electrónico venía desde Estados Unidos, el país al que Cipriana tuvo que huir tras denunciar en repetidas ocasiones las desapariciones de personas por parte del Ejército mexicano enviado a Juárez por el presidente Felipe Calderón en la llamada guerra contra el narcotráfico.

De pronto, recordé otras palabras. Las que gritaba el señor Guzmán. Y pensé que falleció sin saber dónde están sus hijos, ni en la tierra que tanto amaba y de la que tuvo que huir a Estados Unidos hace unos dos años cuando comenzaron fuertes amenazas para que dejara de investigar:

"Sólo quiero que me los entreguen, para darles cristiana sepultura. Quiero morir tranquilo sabiendo dónde quedaron", repetía constantemente.

Una mañana. Del 14 de noviembre de 2008 en la colonia Independencia II. Carlos y José Luis Guzmán Zúñiga están en su casa, aún con pijama, antes de ir a su trabajo en una tienda de segundas. Los soldados entran. Se los llevan. Sus padres no los ven: están en Estados Unidos visitando a parte de su familia. Los vecinos les avisan. Comienza el calvario.

Y ahora resurge el dolor. En el exilio. Los recuerdos. Aquella primera vez en la que Cipriana Jurado -que en junio se convirtió en la primera activista mexicana que logra el asilo político en Estados Unidos- conoció al señor Guzmán que buscaba a alguien que le escuchara, que le ayudara a que le devolvieran a sus hijos.

La llamo. Al otro lado del celular se encuentra esa mujer pequeñita de estatura y enorme en valentía y corazón que comenzó a trabajar en una fábrica maquiladora cuando tenía 13 años de edad, que iba siendo despedida de maquila en maquila por demandar los derechos para los trabajadores durante 15 años.
Después, se unieron otras luchas, en contra del feminicidio y de las desapariciones forzadas del Ejército junto a la activista Josefina Reyes, asesinada al igual que 5 miembros más de la familia.

"Este fue uno de los casos por los que tuve que exiliarme", dice Cipriana, de 44 años y madre de dos hijos. "Siento coraje, mucha tristeza, yo no sé hasta qué punto vamos a seguir soportando este tipo de situaciones. Siguen enlutándose las familias en Juárez, en México, por una guerra. Y en este caso es responsabilidad de Calderón porque él mandó al Ejército y el Ejército desapareció a los hermanos Guzmán Zúñiga", agrega.

La desaparición de los hijos del señor Guzmán llegó hasta la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México y Amnistía Internacional, que demandó la liberación a las autoridades mexicanas.

"El martes me llegó la paquetería de la gente de Amnistía Internacional con 600 cartas de apoyo para la familia de los hermanos desaparecidos. Y me dijeron que iban a estar llegando más. Ya no las vio el señor Guzmán".

Le pregunto a Cipriana Jurado si tiene algo más que añadir. Y ella me dice:

"Sí, seguiremos luchando por la aparición de ellos. Y de tantos otros".

*****Los muertitos del sábado fueron 8. Tres de ellos a la salida de un supermercado bajo el pánico de niños y mayores que temieron ser asesinados también.
En las fotos, de izquierda a derecha, José Luis y Carlos Guzmán Zuñiga, que tenían 29 y 27 años el 14 de noviembre del 2008 cuando fueron detenidos por el Ejército sin que se haya sabido nada más.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Diario de la espera de una mamá: 12 semanas en una ciudad con más de 9.600 asesinatos



















** Los asesinados en Ciudad Juárez han llegado, por ahora, a los 9 mil 600 desde que comenzó la llamada guerra contra el narcotráfico del presidente Felipe Calderón apoyado por el Ejército y la Policía Federal, hace casi cuatro años. Aquí Lucy Muñoz, de 37 años, sigue buscando a su hija: la mayor de sus cuatro pequeños. Lo hace en esta ciudad donde el tener un amigo, vecino, familiar, colega asesinado, secuestrado o extorsionado se ha convertido ahora en la normalidad (anómala). Lucy busca a su Nancita, acompañada de familiares, vecinos y amigos: como otras tantas mamás y papás en Ciudad Juárez, algunos desde hace más de quince años. Esto es lo que vive:

El jueves pasado fui al Semefo (Servicio Médico Forense) porque habían encontrado a una muchacha, pero gracias a Dios no era mi hija. Me dijeron que tenían que ir para descartar todo. Llevaba a mi nietecita (hija de Nancy Navarro, de 18 años, desaparecida) y a mi mamá, y fuimos a la Procuraduría y era una de 35 anos que no era...

Doce semanas: cada miércoles esperando que mi hija regrese, pero pasan las horas , se pasa el día y nada. (Era miércoles el 13 de julio cuando desapareció). Sólo queda no perder mi esperanza ni la fe de que algún día voy a ver a mi chiquita.

Todos los días salgo (a buscarla), todavía no la encuentran. Hoy fui a dos secundarias... Siempre cargo ahora mi bolsa y siempre traigo las pesquisas de mi hija.
Realmente siento temor. En cuanto alguien me pregunta en el centro (donde desapareció Nancy Navarro), mi reacción es ser agresiva, y tengo que echarle ganas, porque sino estoy fuerte no voy a seguir adelante.
He aprendido muchas cosas, a sobrellevar esto. Lo que no entiendo es porqué fue a nosotros y tal vez fue una prueba para darnos cuenta cómo está el mundo y con esta prueba se da cuenta que uno tiene que desconfiar ....

Conocí a la que trae el caso de mi hija ahora, la licenciada V. (...). Según ella, hay avances, pero no hay nada de las pistas, nada que han hallado o han investigando. Ni siquiera me han llamado para identificar los cargos y yo pensaba que con tanto (policía) federal corrupto que agarraron (la encontrarían).

Ahora me están avisando a acompañar a la señora Castillo, apenitas le van a entregar el cuerpo de la niña Mónica Liliana Delgado Castillo. Desapareció un 18 de octubre del 2010, la encontraron en enero muerta y le habían avisado apenas. Nueve meses después. Tenía 18 años, como mi Nancita.

Mi hijo me pregunta si se le olvidará a Brianita su mamá. Yo le digo que mientras estemos recordándola, no se le va a olvidar. Seguimos con la oración todas las noches. Me siguen llegando regalos de vírgenes y regalitos para mi hija. Vino mi hermana de México y me trajo varios rosarios benditos de la basílica (de Guadalupe) y una virgen y un rosario grandotes.

Me pregunta la gente cómo estoy. Bien dentro de lo que cabe, mientras no tenga noticias de mi hija no voy a estar bien. Esto me tocó en una etapa que gracias a Dios los niños son chiquitos y me ocupan mucho tiempo...

sábado, 24 de septiembre de 2011

Rap a los asesinados, los "narcoRap": la otra cara de la historia















El de su camarada lo hizo gratis. Fue para despedirlo al verlo cadáver hace casi cuatro años. Ahora se enfrenta a lo que nunca pensó, a una frase: "Házme un Rap para un amigo que me mataron".

Y no le gusta. Le produce dolor. Pero lo hace: por la familia del chavo asesinado, para expresar quién era: lo que nunca quiso vivir y lo que soñó.
Son Rap de encargo, para los chavos asesinados en Juaritos. Un Rap: 500 pesos mexicanos (unos 37 dólares).

A veces se lo solicitan apenitas han sido asesinados, para el entierro. Esos momentos son para tomar nota. Y no derrumbarse.

"Se interrelaciona uno con los familiares y están con los ojos llorosos", me comenta el rapero Obio, de 26 años, papá de una pequeña de seis. "Les hago preguntas, ellos me narran algo de la historia... cuando estoy haciendo preguntas empiezan a llorar. Te metes en la canción con más sentimiento".

Estos Rap no los graba en un disco. "Por respeto", dice. Al escucharlos hay historias como los narcocorridos pero a ritmo de Rap. Quizá hayan nacido los narcoRap contando su versión de lo que ocurrió al morir en la llamada guerra contra el narcotráfico: en una ciudad donde la mayor causa de mortalidad en los últimos cuatro años es el asesinato, unos 9 mil.
Y el sector más golpeado es el de los jóvenes, de entre los 20 y 24 años: sus ejecuciones aumentaron en un 400 por ciento del año 2007 al 2010, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Después de asesinados, con la impunidad de sus muertes (en un 96 por ciento de los casos), se les estigmatiza, se les culpa. Se les mata dos veces.

*En la foto, Obio delante de uno de los retenes de la Policía Federal en la zona del Pronaf de Juárez, cercana a El Paso, Tejas. Si queréis conocerlo más, avisarme y os descubriré su corazón. Mientras tanto conócelo en un vídeo rapeando su vida en My Gangster life.
De su Rap, me quedo una línea que resume tantas vidas: "No hay trabajo, no hay recursos y el gobierno sólo chinga (...) No quiero terminar abandonado bajo una tumba".
La vida sigue, hoy con cuatro personas menos, hasta ahora en Juárez. La mujer es de tez morena clara. Cabello largo. En su corazón lleva tatuado el nombre de Daniel y en su muñeca izquierda el de Marta. Ella tiene un nombre pero ahora es cadáver (sin aún identificar).

martes, 13 de septiembre de 2011

Ella no podrá gritar "Viva México" en la celebración de la independencia: grita justicia















La ve. En los postes, en una pesquisa con los datos de su desaparición: hace dos meses. La ve en una foto y la pequeña de un año y cinco meses exclama feliz: "!Nana, nana, nana! (como llama a su mamá, Nancy Navarro)". Y con su manita de bebita le dice "ven, ven": un gesto con el que intenta que el rostro de su mamá salga de una foto y regrese a sus brazos.

Briandita está en los brazos de Lucy, su abuela. Se dirigen a una nueva escuela. Van a la secundaria Altavista. Son las dos de la tarde, la hora en la que hay cambio de turno de estudiantes: se acercan a los adolescentes y Lucy se presenta como la mamá de Nancy, que desapareció un miércoles 13 de julio cuando tomó una rutera rumbo a la zona centro de Juaritos para buscar trabajo en algún comercio. A los 18 años de edad.

Les dice que se cuiden mucho, que no hagan caso a nadie que les prometa un trabajo o entrar a la escuela, mientras les entrega hojitas con la foto y los datos de su hija: por si la han visto. Por si la ven.

"Me da tanta tristeza cuando veo a las niñas solas o como yo que no tengo cómo moverme. Me da mucho miedo...", explica.

A estas horas en las que la noche llega, Lucy acaba de finalizar la oración para que aparezca su hija y parece ver la luz. El martes 13 de agosto no es un día fácil: hace dos meses (exactos) que Nancy desapareció.

Hay aniversarios que matan, poco a poco. Pero en los que ella intenta resurgir: para no morir. Pasó el día con la ilusión de que su hija fuera encontrada, pero pasaron las horas: nada. Otro día, de otra semana, de otro mes.

"La Fiscalía no quiere investigar. Quieren hacer la vida de mi hija desde que nació. No se quieren enfocar en los datos, pistas, que les da uno. Porque más que uno, ellos deben de averiguar donde está la madeja de esto. ¿Qué hago para que me escuchen?".

La pequeña de sus sus hijos, de 5 años, le escucha y como si quisiera tranquilizarla, le dice: "mami voy a pedir a Diosito para que nos traiga a Nancy. Pero nos la tiene que enviar igualita, así cómo era Nancy, bien bonita".

Lucy alcanza a decirle que es bien linda: en una sonrisa de dolor.

"En otras fechas, preparaba para las fiestas patrias del 15 de septiembre (de la independencia de México de España) una reunión, cocinaba...pero ahora ¿cómo voy a decir Viva México si mi hija está desaparecida y vivimos entre balas y miles de cadáveres?".

****En la foto podéis ver a Nancy. En un altar: porque no saben qué ocurrió. Y la esperan.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Cómo sobrevivir siete semanas con tu hija desaparecida















Las siete semanas han pasado, con sus días: eternos, sin noticias de su paradero: sin ella. Converso con Lucy, la mamá de Nancy Navarro de 18 años. Me preguntó cómo se puede sobrevivir a la agonía de la espera. Y hacerlo con una sonrisa:

He aprendido muchas cosas,
a enfrentar una cosa que no estaba preparada: la desaparición de mi hija. He aprendido a querer más a mis hijos, a apapacharlos, a disfrutar más a mi nieta (la bebita de Nancy). Es algo bien duro.

De las autoridades he aprendido que no hacen nada; que por más que le de uno datos, ellos no sé... no entiendo su trabajo en realidad. Ellos le dan a uno largas y le empiezan a decir cosas para que una se sienta mal.

Acaba de regresar de la zona centro de Ciudad Juárez, de donde desapareció su hija un 13 de julio cuando se dirigía a buscar trabajo. Al pasar por la Casa de Huéspedes El Refugio donde se ejerce la prostitución abiertamente (y con frecuencia hay unidades de la Policía Federal) se pregunta si su hija estará en unos de esos lugares que surgen libremente por las calles de Juaritos. En este hotel amarillo, que por fuera parece que se cae, una mujer fue asesinada el pasado 15 de julio y diez días más tarde se encontró a una adolescente desaparecida, de 15 años. La actividad lucrativa sigue igual: en la impunidad de la indiferencia.

Yo trato de entenderlas (a las prostitutas), que también ellas pueden estar amenazadas. Mi niño me pregunta qué haría si viera a Nancy (en esos lugares). Yo me metía y la jalaba.

-¿Qué es lo peor de esta búsqueda?, pregunto a Lucy.

-No sabes en quién confiar. Sólo en Dios y en una persona que ayude a escapar a mi hija, porque las autoridades, no. Mi Nancita está bien flaquita, bien bonita, ojos claritos color miel... muy bonitos. Su cara bien blanca. De repente me ataca la incertidumbre de cómo estará soportando, dónde estara. Es bien nerviosa. Se rascaba la piel hasta hacerse costras, le picaban mucho los zancudos.

Aquí estoy, tratándole de echar ganas.

**** En la foto podéis ver a Lucy en el puesto de venta de hamburguesas de sus sobrinos que al cerrar sus ventanas se convierte en un grito de justicia para encontrarla: como tantos otros de familias que llevan buscando a sus hijas desaparecidas desde hace dieciocho años.

El mes de agosto se acabó, pero no el horror. 119 personas fueron asesinadas en Juárez, el mes menos violento de un año en el que llevamos 1.425, por el momento. En el 2008: 1.623 menos. En el 2009: 2.754. En el 2010: 3.111. Y antes de que comenzara la llamada guerra contra el narcotráfico del presidente de México Felipe Calderón los asesinados en todo el año de 2007 en la ciudad fueron 307 (una cifra, con nombres y apellidos, que ahora se supera muchas veces en un solo mes).

miércoles, 10 de agosto de 2011

Una pista pero las autoridades no hacen su chamba: 4 semanas con Nancy Navarro desaparecida
















Lucy trabajó durante un año en una fábrica maquiladora para que su hija Nancy Navarro tuviera su quinceañera: un mundo de ensueño (al menos por un día) en la colonia Francisco I. Madero, una de las más pobres de Juárez y azotada por la violencia de la llamada guerra contra el narco: siete jóvenes asesinados en enero y tres más en julio en el mismo campo de fútbol. Y centenares más en las calles.

A Nancy le gustaba mirar una foto que se encuentra en la sala de su casa, presumir de ella: ese día tuvo 14 damas más el chambelán.
Ahora quien la mira todos los días es su mamá Lucy y, después de tomar fuerzas, se acerca con la bebita de Nancy, de un año y cuatro meses, para que ésta no sienta tanto su ausencia. Lo hace desde hace cuatro semanas: desde que desapareció su hija mayor, de 18:

"Siento morirme, (las autoridades) no nos dan nada de respuestas. Hacen pensar que ellos tienen que ver en las desapariciones de jovencitas, por eso no hacen nada", me dice Lucy Muñoz, la mamá de Nancy.

Hace dos semanas la mamá de Nancy tuvo una gran pista. No quise contarla con detalle para no entorpecer las investigaciones. Pero hasta el día de hoy todavía las autoridades -según sus palabras a la familia- no la han rastreado porque hay que seguir un protocolo. Quizá esa pista hubiera ayudado a encontrar a Nancy. O puede ayudar todavía a encontarla si es que deciden, de una vez, a hacer su chamba: a buscarla. Como también a otras jovencitas que han desaparecido en Juárez en estos últimos dieciocho años.

Aquel miércoles 13 de julio Lucy y Nancy disfrutaron de una salsa con chorizo en tortillas de harina. Nancy las acompañó con una coca-cola. Se arregló y dejó encargada a su bebita para ir a buscar trabajo en las tiendas del centro de Ciudad Juárez. Desde ese día no ha habido más de su desayuno favorito en la casa. Lo habrá cuando regrese:

"No sabe cómo añoro ese momento cuando tenga a mi hija abrazándola y diciéndole cuánto la quiero y que nunca la voy a dejar sola, y voy a estar con ella donde quiera que ande", asegura la mamá de Nancy: y al hacerlo vuelve a sonreír.

****FOTO: aquí puedes ver a Lucy, la mamá de Nancy Navarro, acariciando la foto de su hija, engalanada para celebrar sus 15 años. Las fotos le acompañan en la agonía de la espera.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Cumple 14 años y busca a su hermana Nancy Navarro: desaparecida hace tres semanas



























Su cumpleaños número 14 pasa inadvertido entre la agonía de la espera. Su mamá saca fuerzas para cocinarle un pollo en mole y arroz, como algo especial, pero sólo para él: no hay fiesta con sus amiguitos.

- "¿Y si Nancy fuera mi regalo?", le dice José Adrián a su mamá en su cumpleños.

En cambio, el pequeño sale a las calles con su familia, amigos y vecinos, con unas pesquisas con la foto de su hermana mayor. Como otro día más desde hace tres semanas, para buscar a Nancy Navarro, de 18 años. Desaparecida.

"Nancy no hallaba ni qué regalarle a sus hermanos. Si mi hija estuviera, le hubiera comprado una playera, pirata, de marca. Como todos los pobres, compramos lo pirata", explica Lucy Muñoz, la mamá.

De Nancy no hay ninguna pista. Es como si hubiera caído en una trampa cuando fue a buscar trabajo el 13 de julio en la zona centro de Ciudad Juárez, una de las más vigiladas de la ciudad.

Las autoridades le dicen a su mamá que "siguen trabajando día y noche". Pero ella quisiera más eficacia, más inteligencia en la búsqueda, en una ciudad con gran experiencia en desapariciones de muchachas: dieciocho años de misterios sin resolver.

Cada día que pasa, la espera se hace más eterna. Y con velas, rezos, intenta "ablandar el corazón" de quien la tiene cautiva. También de las autoridades para que sientan que Nancy puede ser su hija y la busquen como si se tratara de una joven con recursos económicos.

El alcalde Teto Murguía (PRI) le prometió hace dos semanas que le ayudaría a buscarla. "Pero que no más contaba con 300 policías y que para encontrarla necesitaba muchos más", recuerda Lucy. Pero que "con volantines y pancartas, cuenten con eso", subrayó el alcalde.

Pero ni han llegado los volantines y menos las pancartas. Es más, una de las pancartas que pudo realizar Lucy con donaciones de amigos y vecinos, y que trabajadores de Obras Públicas de la alcaldía la tomaron mientras realizaban una protesta en la Presidencia Municipal, no aparece por ningún lugar visible de Juaritos. Ellos prometieron que la iban a colocar.

En la habitación de Nancy hay muñecos de peluche que la esperan, un ángel de la guarda y su bebita de un año y tres meses. Desde el domingo, la pequeña Briana camina como una pingüinita. Y dice constantemente: "Nan, Nan, Nan" (por Nancy). Su mamá se perdió sus primeros pasos.

-"A ver si me invita a mole un día", me despido.

- "Cuando quieras, Judith. Ahora que aparezca mi hija".


*FOTO: Aquí puedes ver a Lucy, la mamá de Nancy, rezando en el altar improvisado desde la desaparición de su hija. Desde hace tres semanas la cama de Nancy Navarro está vacía.

miércoles, 27 de julio de 2011

Dos semanas: sin rastro de Nancy Navarro (y una esperanza)




















Dos semanas sin saber dónde está, si habrá comido, dónde descansará, si estará bien: Nancy Navarro. Desaparecida. En el centro de Ciudad Juárez.

Esta mañana Lucy se levantó a las seis de la mañana. Alistó la ropa de su esposo para que fuera a trabajar como mesero a un restaurante y soñó en poder decir una sola frase: Nancita, ven a almorzar. ¿Qué quieres?

Y ella quiso haber escuchado que su hija quería un huevo en torta, con salsa de tomate, chorizo, tomate y cebolla.

"Lo más duro es despertarte y no ver a mi hija. Me tiene angustiada que esté triste, esté pensando en su bebita, en nosotros. Mi dolor es tan profundo que no se lo deseo a nadie", afirma Lucy Muñoz, mamá de Nancy y de tres pequeños más.

"Ahora que mi niña aparezca nos vamos a ir las dos a estudiar. Y no la voy a dejar sola a mi niña, ni a ninguno de mis hijos. Ahora tengo más esperanza", subraya.

La esperanza la tuvo al ser recibida hoy por el Secretario de Seguridad Pública Municipal Julián Leyzaola, tras sufrir el lunes disparos de la Policía Federal en el vehículo blindado en el que viajaba mientras morían 17 reos en la prisión del Cereso Municipal en un suceso todavía no aclarado.

El encuentro duró unos 50 minutos. Y se produjo tras contactar con él en un evento público y solicitarle una cita. En la reunión, Leyzaola -que llegó de Tijuana para asumir su cargo en Juárez en marzo- prometió a la mamá de Nancy Navarro que va a tener resultados.

"Inspira confianza y te da la impresión que es una persona que viene a arreglar las cosas, con mano fuerte, no se ve que tenga compromiso con nadie. Le vamos a pedir que Dios le ilumine y lo cuide para que nos regrese a Nancy y todas las niñas desaparecidas", afirma Lucy, que trabaja limpiando casas.

A la entrada de la estación de Policía Babícora, donde tuvo lugar la reunión, la mamá de Nancy Navarro vio que en el pizarrón no había ninguna foto de niñas desaparecidas.

"Eran puras pesquisas de niños. Uno piensa que no más las niñas se pierden y en los niños también está pasando".

Y Lucy puso la de su hija de 18 años: tez blanca, cabello chino con rayos y ojos grandes rasgados. Y al salir de la oficina le dijo al Secretario de Seguridad Pública Municipal Julián Leyzaola:

-"Si me encuentra a mi Nancita le traigo tamales y champurrado".

Y él no más se rió.



*FOTO: aquí puedes ver a la mamá de Nancy Navarro con la foto de su hija, desaparecida. Lucy sale todos los días por las calles de Juaritos en busca de su hija mayor, que desapareció el 13 de julio al tomar una rutera a las 11 de la mañana desde la colonia Francisco I. Madero al centro de la ciudad, donde se dirigía a buscar trabajo. En la noche, oración en su casa con su famila, amigos y vecinos. En la tarde de mañana jueves habrá una misa en su hogar para rogar el regreso de Nancy.

miércoles, 20 de julio de 2011

Buscando a su hija, Nancy Navarro: de mamá a detective: las autoridades no activan el Protocolo Alba de búsqueda































En casa de Lucy Muñoz hay unas lonas con una misma foto, unos niños que lloran y una ausencia, Nancy Navarro: desde hace una semana.

En una mesa, hay un cuaderno. En él, apunta todo lo que ha averiguado desde que su hija tomó la ruta desde la colonia Francisco I. Madero al centro de Ciudad Juárez; diseña una estrategia de búsqueda, y escribe cómo podría llegar a conversar con las autoridades para que su hija aparezca.

También, hay ocho veladoras, una por cada día "para que no le falte la luz de su familia y me la regresen". Es como la mamá de Nancy Navarro intenta no derrumbarse.

"Yo pensaba que para el día de hoy íbamos a tener a Nancy", dice Lucy, de 37 años.

Noches eternas: con sus días. Sin querer comer: sólo buscarla. Son las 11 de la mañana del miércoles 20 de julio. A esa hora, fue la última vez que vio a su hija antes de ir a buscar trabajo.

Desde que desapareció, ha recorrido las calles de Juárez con vecinos, amigos y familiares, ha colocado mantas en los principales puentes de la ciudad con la foto de su hija, ha protestado en la Fiscalía General del Estado, ha intentado conversar con el gobernador del estado de Chihuahua, César Duarte en su visita a Ciudad Juárez para apoyar a empresarios que buscan cambiar la imagen de Ciudad Juárez: en un martes con 6 asesinatos.

"Intenté hablar con el gobernador pero me engañaron y (sus colaboradores) me llevaron con un psicólogo", explica.

En una semana, esta madre de cuatro hijos se ha convertido en una detective. Piensa que el secretario de seguridad pública Julián Leyzaola debe de establecer un operativo con mujeres policías encubiertas para encontrar a su Nancy, de 18 años, y a todas que han desaparecido cuando van a buscar trabajo al centro de la ciudad.

"Estamos exactamente donde estábamos, en nada. Tiene que acabar con esto, dónde está la trampa, qué es lo que está pasando desde hace 18 años que nuestras hijas desaparecen", dice la mamá, que trabaja limpiando viviendas.

Pregunto a Arturo Sandóval, vocero de la Fiscalía General del Estado, cómo están buscando a Nancy Navarro. "Estamos viendo cómo implementar el nuevo Protocolo Alba".

Es decir, que las fuerzas de seguridad no están coordinadas buscándola conforme a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en contra del estado de mexicano por el caso del campo algodonero. Sólo han abierto el expediente tras la denuncia.

Y siguen sin implementar el Protocolo Alba de búsqueda, a pesar de que el 23 de mayo se celebró una reunión en la que asistieron entre otros Laura Carrera Lugo, comisionada nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, el fiscal Jorge González Nicolás y el fiscal general del estado, Carlos Salas, entre otros, para diseñar, al fin, el nuevo Protocolo Alba tras dieciocho años de desapariciones de mujeres (pobres y bellas).

Esta mañana Lucy preguntó a varios policías municipales y federales si sabían de la desaparición de Nancy Navarro. Ninguno de ellos supo de qué les hablaba. Y ella les dio fotos, les habló de su hija, y les rogó que la buscaran, que hicieran su chamba: ya merito.

FOTOS: Lucy Muñoz con su esposo José Adrián Navarro en una marcha para encontrar a Nancy.
Hoy han sido asesinadas 9 personas en Juaritos. Tres de ellas en la misma colonia donde vive Nancy Navarro, donde el pasado mes de enero fueron asesinados 7 jóvenes que jugaban al fútbol. Ahora, los tres estaban viéndolo.

viernes, 15 de julio de 2011

Desaparecida: Nancy Navarro, 18 años, sin noticias desde hace dos días



















Nancy Navarro. 18 años. Mamá soltera de Briana, de año y tres meses.
Mallas negras, zapatos negros bajos, blusón de tirantes gris con blanco y un cinto negro. Es miércoles, 13 de julio. Colonia Francisco I. Madero. En Ciudad Juárez. Las 11 de la mañana:

-Mamá voy a ver si me dan trabajo, voy a ir al centro, a Modatela, a los puestos de telas.

-Andale pues m'hija, mucho cuidado.

Desaparecida.

Siete de la tarde: Lucy Muñoz, la mamá de Nancy, comienza a inquietarse. Su hija no ha regresado en la ruta. Le llama al celular: apagado. Le vuelve a llamar: apagado.

Decide salir en su busca. Toma la ruta -ese pésimo transporte público de Juaritos para los más pobres que convierte las distancias en eternas- . Va a los hospitales, a la Cruz Roja, al Semefo (Servicio Médico Forense). No la encuentra.

Intenta poner una denuncia. Le dicen que tiene que esperar 24 horas para hacerlo, para darla como desaparecida. Y Lucy se pregunta cómo puede explicar a las autoridades qué necesita ya su ayuda, que le urge que la encuentren lo antes posible, que su Nancy Navarro nunca sale de la casa, no más para trabajar (hasta el viernes pasado en la fábrica maquiladora Lear), que adora a su pequeña, que es una buena chava, que no llevaba ropa, que sólo salió con un bolso de mano, chiquito, color blanco y negro, y sus documentos para encontrar trabajo.

Llega la noche. Briana Naomi, la bebita de Nancy está inquieta. Quiere dormir y busca a su mamá, unos pechos en los que cobijarse, el alimento que todavía disfruta. La pequeña llora.

Lucy, de 37 años y mamá de Nancy, sólo tiene un deseo, en este día de calor recio en donde el termómetro se acerca a los 40 grados centígrados. "Quiero que aparezca ahora mi hija bien. Anoche, se me hizo tan larga la noche...".

Sus otros hijos, de 13, 7 y 5 años, la consuelan.
"Me ven llorar y sienten el dolor, y sienten lástima que yo esté llorando. Ya no sé si tengo mis ojos rojos de no dormir o de llorar", afirma.

Pasa un día. La mamá de Nancy pone la denuncia. Nancy está oficialmente desaparecida pero su desaparición permanece en silencio por las autoridades.

Llamo a la Fiscalía General del Estado, encargada de buscarla. Pregunto por ella. Me dicen que no saben del caso.

Veladora blanca en el comedor del hogar de los Navarro Muñoz. Un papelito con el nombre de Nancy, y un vaso con tres cuartos de agua.
José Adrián Navarro, el papá de Nancy no ha ido a trabajar como mesero en un restaurante. Acaba de regresar de intentar buscar a su hija. El por un lado, su esposa por otro, las amigas de Nancy por otro. Han fotocopiado la foto de su hija. Mil veces.

Los vecinos llegan a esa hora de la noche donde decides que mejor es regresar a la casa. Los familiares. Hacen oración. Son católicos.
"En estos momentos quienes se quieren arrimar a darnos unas palabras son bien recibidos, no importa que sean de cualquier religión", afirma la mamá de Nancy.

En la tienda Modatela no la vieron llegar. Tampoco hay una solicitud de empleo de Nancy Navarro. El último que la vio, por ahora, fue un vendedor de aguas de sabores en la parada de la ruta. Eran las 2 de la tarde del miércoles. Nancy estaba sola. El, no supo adónde agarró en esa zona del centro de Juárez donde las muchachas desaparecen. Como desde hace 18 años.

*FOTO: Aquí puedes ver a Nancy Navarro, en una foto cedida por su familia para ti. Te ruegan que les ayudéis a encontrarla.

lunes, 11 de julio de 2011

La maestra Miss Ana, liberada: de las autoridades mexicanas

























































Globos en las rejas del fraccionamiento cerrado donde vive. Una pancarta con un Bienvenida Anita. La portan unos niños. Y la maestra Miss Ana entra: los pequeños saltan, la rodean, la abrazan.

"Gracias, muchísimas gracias por el apoyo", dice esta juarense de 35 años y aspecto de niña buena.

Recuerdos que surgen y con ellos, las lágrimas, las preguntas. Piensa en sus compañeras en este tiempo de encierro, las que conoció en el Cereso municipal de Ciudad Juárez, tras 45 días en prisión, y sin ninguna indemnización, una disculpa de las autoridades: porque en México eres culpable hasta que se demuestre lo contrario.

Y me habla de ellas mientras la música de una orquesta en vivo suena en el jardín del fraccionamiento y los vecinos comparten taquitos en una fiesta soñada para la maestra inocente. Como en los viejos tiempos en Juaritos.

Comienza por Juana Imelda Cereceres. "Es una joven que también le pusieron droga en la llanta de su carro, vive en el penal con su hijo de 2 años porque no tiene quien lo cuide y a raíz de esto a su mamá le dio una embolia. Es de muy bajos recursos y está deseseperada, no tiene quien le apoye aquí afuera", dice Miss Ana.

Continúa con Marta Mar. "Está por un caso de lavado de dinero, ella abrió una cuenta de banco, la dejo de utilizar y la utilizaron para hacer lavado de dinero haciendo transferecias grandes de dinero cuando ella ni cuenta se había dado", afirma la maestra.

Y Miss Ana seguiría conversando de muchas otras. Sostiene que "el 60 por ciento (de las mujeres que están en la cárcel del Cereso municipal) son inocentes".

La maestra Ana Isela Martínez Anaya, conocida como Miss Ana, se convirtió en culpable el día en que el Ejército mexicano la detuvo poco antes de cruzar a El Paso (Tejas) por la línea Exprés, para dirigirse a su trabajo de maestra. Como desde hace 8 años.

Abren su maletero: 50 kilogramos de marihuana. Sembrados.

Súplicas a los soldados. Una llamada rápida a su esposo. La esposan. A la cárcel. De ahí, pasó al juez que nunca creyó en su inocencia, ni cuando sus abogados demostraron la buena conducta de la maestra con los testimonios de varios sacerdotes, ni sus premios como maestra del año en El Paso.

La maestra mexicana estaba a punto de ser sentenciada de 10 a 25 años de prisión cuando las autoridades estadounidenses, el FBI, desmanteló una banda que operaba entre Ciudad Juárez y El Paso y que confesó que había cargado con droga a varias personas que cruzan diariamente por la línea Exprés, entre ellas a Miss Ana.

Pero ella tuvo buenos abogados o quizá fue un milagro, como la maestra lo califica. Porque la delegación estatal de la Procuraduría General de la República (PGR) reconoce que hay otras siete personas inocentes (según las autoridades estadounidenses) y que siguen en prisión en Ciudad Juárez porque sus abogados no han solicitado una revisión del caso.
Y porque aquí aunque denuncies que en tu automóvil te acabas de encontrar con una maleta extraña, que no es la tuya, y en esta hay droga, pasas de inmediato a ser culpable, a ser esposado, encarcelado, y si tienes la suerte de pagar un buen abogado, quizá se haga justicia y salgas al exterior de una ciudad donde el 97 por ciento de los crímenes son impunes, según datos de la Fiscalía General del Estado.

Antes de la celebración con sus vecinos y amigos, estuvo en la iglesia católica del Sagrado del Corazón, con sus dos hijos de 6 y 3 años de edad, y su esposo. Con su comunidad dio las gracias por haber sido liberada. Y rezó: por las que se quedaron.


***Los asesinados de este lunes fueron 7. Un adolescente a la entrada de un centro comercial junto a otro adulto, hacia las 2 de la tarde.

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