sábado, 8 de octubre de 2011

José Antonio Guzmán muere de tristeza: tras no encontrar a sus dos hijos desaparecidos por el Ejército













Hace un ratito recibí este mensaje:

Compañeros y compañeras,

Les escribo para darles una muy mala noticia. Murió el señor Antonio Guzmán, padre de los hermanos Carlos y José Luis Guzmán Zúñiga, secuestrados por el Ejército mexicano en Ciudad Juárez, Chihuahua, en noviembre del 2008 y hasta la fecha no los hemos encontrado.

El señor Guzmán era un hombre grande y fuerte, que buscó a sus hijos por todas partes. La tristeza e indignación le ocasionó la muerte el lunes 3 de octubre del 2001. Le dio un infarto fulminante, a pesar de que que él no estaba enfermo de nada, sólo de TRISTEZA.
Calderón de nuevo tus manos se manchan de sangre inocente.

Descase en paz don Antonio, que nosotros/as no descansaremos hasta lograr la justicia y fin de la impunidad que tantas familias ha enlutado en nuestra querida Ciudad Juárez y México.

Cipriana Jurado Herrera

El correo electrónico venía desde Estados Unidos, el país al que Cipriana tuvo que huir tras denunciar en repetidas ocasiones las desapariciones de personas por parte del Ejército mexicano enviado a Juárez por el presidente Felipe Calderón en la llamada guerra contra el narcotráfico.

De pronto, recordé otras palabras. Las que gritaba el señor Guzmán. Y pensé que falleció sin saber dónde están sus hijos, ni en la tierra que tanto amaba y de la que tuvo que huir a Estados Unidos hace unos dos años cuando comenzaron fuertes amenazas para que dejara de investigar:

"Sólo quiero que me los entreguen, para darles cristiana sepultura. Quiero morir tranquilo sabiendo dónde quedaron", repetía constantemente.

Una mañana. Del 14 de noviembre de 2008 en la colonia Independencia II. Carlos y José Luis Guzmán Zúñiga están en su casa, aún con pijama, antes de ir a su trabajo en una tienda de segundas. Los soldados entran. Se los llevan. Sus padres no los ven: están en Estados Unidos visitando a parte de su familia. Los vecinos les avisan. Comienza el calvario.

Y ahora resurge el dolor. En el exilio. Los recuerdos. Aquella primera vez en la que Cipriana Jurado -que en junio se convirtió en la primera activista mexicana que logra el asilo político en Estados Unidos- conoció al señor Guzmán que buscaba a alguien que le escuchara, que le ayudara a que le devolvieran a sus hijos.

La llamo. Al otro lado del celular se encuentra esa mujer pequeñita de estatura y enorme en valentía y corazón que comenzó a trabajar en una fábrica maquiladora cuando tenía 13 años de edad, que iba siendo despedida de maquila en maquila por demandar los derechos para los trabajadores durante 15 años.
Después, se unieron otras luchas, en contra del feminicidio y de las desapariciones forzadas del Ejército junto a la activista Josefina Reyes, asesinada al igual que 5 miembros más de la familia.

"Este fue uno de los casos por los que tuve que exiliarme", dice Cipriana, de 44 años y madre de dos hijos. "Siento coraje, mucha tristeza, yo no sé hasta qué punto vamos a seguir soportando este tipo de situaciones. Siguen enlutándose las familias en Juárez, en México, por una guerra. Y en este caso es responsabilidad de Calderón porque él mandó al Ejército y el Ejército desapareció a los hermanos Guzmán Zúñiga", agrega.

La desaparición de los hijos del señor Guzmán llegó hasta la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México y Amnistía Internacional, que demandó la liberación a las autoridades mexicanas.

"El martes me llegó la paquetería de la gente de Amnistía Internacional con 600 cartas de apoyo para la familia de los hermanos desaparecidos. Y me dijeron que iban a estar llegando más. Ya no las vio el señor Guzmán".

Le pregunto a Cipriana Jurado si tiene algo más que añadir. Y ella me dice:

"Sí, seguiremos luchando por la aparición de ellos. Y de tantos otros".

*****Los muertitos del sábado fueron 8. Tres de ellos a la salida de un supermercado bajo el pánico de niños y mayores que temieron ser asesinados también.
En las fotos, de izquierda a derecha, José Luis y Carlos Guzmán Zuñiga, que tenían 29 y 27 años el 14 de noviembre del 2008 cuando fueron detenidos por el Ejército sin que se haya sabido nada más.

6 comentarios:

  1. que pena que siga la impunidad, por eso te pedimos que te unas a nosotros
    http://www.facebook.com/event.php?eid=219962508067332

    marcha el 20 de noviembre junto a nosotros, basta de impunidad, basta de injusticias, basta de ser mas los titeres del gobierno, basta de ser prisioneros en nuestras propias casas, unamonos en una sola voz...el pueblo no debe temer a sus gobiernos, los gobiernos deben temer a su pueblo....

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  2. Mi solidaridad con aquellos que siguen luchando por conservar la memoria.

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  3. Con toda mi solidaridad...


    LOS POETAS

    “… a Pepe…”
    “… a Mario Benedetti y su verso ‘Los poetas’…”

    Los poetas son
    Necios
    Requejos
    Soberbios
    Amorosos
    Encabronados
    Recurrentes
    Soñadores
    Estúpidos
    Inciertos
    Caminantes
    Amantes
    Nocturnos
    En metro
    En autobús
    En aeropuertos

    Los poetas son
    Hermanos
    Lejanos
    Apátridas
    Recuerdos
    Ayeres
    Posibles
    Susurros
    Pasiones
    Paredones
    Cárceles
    Revoluciones
    Inventarios
    Bostezos
    Sueños
    Imposibles


    Humberto González Ortiz

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  4. Lo siento, siento tres muertes inutiles, siento el dolor de un pueblo.

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  5. Siento tanto estas muertes, así como las muchas que han ocurrido en Ciudad Juarez.
    Aunque mi blog es poco importante te enlazo.
    Mucha mucha suerte.

    Saludos

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  6. Mi tio era un ser excepcional, siempre calido, humano y lindo, el no se merecia una tristeza como tal. Toda la familia Guzman siempre lo recordará como el gran hombre que fue. Espero en Dios

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