viernes, 12 de noviembre de 2010

"Tomé la decisión de no rajarme, ahora menos que nunca". Policías Federales, a la caza de estudiantes: ahora atacan a Adrián y a Xavier












Siguen adelante: en una Ciudad Juárez que se resiste a morir. Aunque saben que no tienen ninguna protección y que se enfrentan a las balas, torturas y amenazas de las autoridades. No a las de los (tradicionales) narcotraficantes:

"Muchas gracias por la solidaridad y el apoyo. Significa la vida para mí. Tomé la decisión de no rajarme, ahora menos que nunca. Por mi familia (a quienes me duele en el alma estar poniendo en riesgo), mis amig@s, mis compañer@s. Por Juárez, Chihuahua, México y el mundo mejor que todos juntos podemos hacer posible. Democracia, Paz, Libertad, Justicia, Verdad y Amor, ese es el ideal".

Son palabras de Adrián Luján, recién egresado de diseño por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Este mediodía, los Policías Federales -envíados por el Presidente de México Felipe Calderón en su llamada guerra contra el narcotráfico- fueron tras Adrián Luján: mientras más familias lloraban a los asesinados de hoy. Con sus niños huérfanos. Como todos los días. En una Juaritos que ya no existe.

Después de agredirlo, le obligaron a que se tomara fotos con un arma, entre otras violaciones de derechos humanos. Quizá para presentarlo en un futuro como un sicario. Como lo han hecho anteriormente con varios chivos expiatorios: inocentes convertidos en culpables por las autoridades cuando sienten la presión de los medios. O para asustarlo si continúa denunciando y trabajando por la paz: lo que no hacen las autoridades.

Pero no pudieron callar a Adrián, que retransmitió recientemente en vivo y por internet, el primer Foro contra la Violencia y la desmilitarización, a pesar del ataque de los Policías Federales a la undécima Kaminata de la muerte: donde casi matan (de un tiro en la espalda y dentro de la Universidad) al estudiante de sociología Darío Alvarez Orrantia. Hace casi dos semanas.

Adrián denunció públicamente la agresión de las fuerzas envíadas por el presidente Calderón contra la marcha pacífica. Realizó declaraciones a los medios. Organizó ruedas de prensa.

Su compañero Darío sigue en el hospital. Luchando por volver a ser el mismo. Con más operaciones quirúrgicas. El número de agresiones de los federales a los universitarios continúa. Y en lugar de matar su voz la hacen crecer. Ahora, le tocó a Adrían, que escribió el comunicado que está tras el texto.

Pero no todo acaba aquí: porque la persecución de las fuerzas de seguridad a estudiantes continúa. Otro universitario más, en este jueves 11 de noviembre: los Policías Federales irrumpieron en la casa de Xavier Ordóñez, lo golpearon y amenazaron a su familia: en el día en que la Asociación Estudiantil Juarense -que nació tras el ataque de los federales a la marcha del 29 de octubre- comenzó un nuevo proyecto llamado Pistolitas por Libros, que llevará a las colonias libros para los niños a cambio de sus juguetes bélicos.

Los jóvenes consiguieron 97 libros en unas tres horas, con proyección de película incluída. Y el sábado partirán en una caravana para entregarlos por diversas colonias, creando bibliotecas comunitarias. Será la primera de muchas, donde surgirán espacios de diálogo entre las comunidades.

A pesar de esta caza de estudiantes de la Policía Federal en esta ciudad fronteriza con Estados Unidos está el norte para acabar con este genocidio que está sufriendo Juárez, México. Para el sábado 20 de noviembre -el día que se celebra el centenario de la Revolución de México- los universitarios han convocado una marcha "a favor de la desmilitarización: por una vida sin miedo, una Revolución sin armas". Partirá a la 1,30 de la tarde desde la Avenida de Las Torres al monumento de Francisco Villa. Y animan al resto del país a unirse en manifestaciones simultáneas.

"No nos intimidan las balas y vamos a continuar", me dice Julián Contreras, licenciado de letras. "Seguiremos hasta sacar a los federales y militares, que son los responsables e impulsores de toda esta violencia desde que ellos llegaron a la ciudad. No hay una guerra contra el narcotráfico. Hay un exterminio de gentes vulnerables".

A Contreras, de 29 años, lo despidieron el año pasado de la secundaria en donde trabajaba porque el director tenía miedo de que lo mataran delante de sus alumnos. Por sus protestas. En este tiempo, ha fundado junto con los vecinos de la colonia Villas de Salvárcar una biblioteca (de una casa abandonada, y en tres semanas), un dispensario médico, ayuda a niños en sus deberes escolares, imparte talleres para ofrecer a los jóvenes sin recursos un futuro alejado del olvido de las autoridades. Todo gratis.

Come cuando puede.

Os dejo con las voces de Adrián Luján y Xavier Ordoñez: los agredidos de hoy (que se sepa) por la Policía Federal. Esta es su denuncia pública, en dos comunicados:

1. Mensaje de Redes Universitarias Ciudad Juárez sobre Adrián:

A la opinión pública, a los medios de comunicación, a los pueblos de México y el mundo,

En el contexto de guerra irregular urbana que se vive en Ciudad Juárez, producto de la fallida estrategia del malgobierno federal de supuesto combate al crímen organizado, la movilización social de izquierda juarense ha sido nuevamente agraviada. Redes Universitarias Ciudad Juárez, comité en apoyo al movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador, denuncia la privación ilegal de la libertad de que fue víctima por más de dos horas, por parte de la Policía Federal, el compañero egresado del Programa de Diseño Gráfico de la UACJ, Adrián Fuentes Luján, el mediodía del jueves 11 de noviembre de 2010. Se ha realizado la denuncia de hechos correspondiente ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos y con Diputados compañeros del movimiento obradorista.

Con el pretexto de realizar una "revisión de rutina", tres agentes cuyo número de unidad se desconoce, detuvieron a nuestro compañero cuando circulaba en su automóvil por la Av. Insurgentes, en dirección a la Calle Libertad. Le ordenaron bajar, entregar su teléfono celular y papeles del autómovil. A punta de golpes, electrochoques, amedrentamiento verbal y psicológico, el compañero fue sometido en la parte trasera de la cabina de la unidad y llevado a desconocido lugar de reunión de policías federales y después, llevado a un campo algodonero cercano al cruce entre Blvd. Juan Pablo II y Av. Francisco Villarreal Torres, donde fue liberado frente a su automóvil y amenazado de no denunciar la agresión de que fue objeto. Fotografías de su rostro y de él portando un arma de fuego, información personal y datos de su familia fueron tomados por los agentes. Su teléfono y licencia de conducir, no le fueron regresados.

Este hecho representa sólo una muestra más de los cotidianos agravios en la impunidad a los que es sometida la población juarense, por parte de la policía federal en esta victimizada ciudad. Lugar donde confluyen la cara más atroz del neoliberalismo tardío y el belicismo fascista del malgobierno. Redes Universitarias Ciudad Juárez responsabiliza al director de la Operación Coordinada Chihuahua y a la policía federal, al Gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez y a quien usurpa el cargo de presidente de la república, Felipe Calderón, de cualquier agresión de que pueda ser objeto tanto él como su familia.

Atentamente,

¡Sólo el pueblo organizado salva a la Nación!

¡Ciudad Juárez no es cuartel, fuera Ejército de él!

¡JUSTICIA para nuestr@s muerto@s, herid@s y desaparecid@s!


2. La agresión a otro universitario, a Xavier:

Hoy (jueves) en la madrugada, un grupo de aproximadamente 30 Federales irrumpieron en el domicilio del compañero universitario Xavier Ordóñez Neyra (3er. semestre de Mecatrónica), ubicado en C. Benito Álvarez #22 en el poblado de San Isidro, en el Valle de Juárez.

La familia nos informa que alrededor de las 2 de la mañana irrumpieron violentamente sin orden de Cateo. Xavier al abrir la puerta de su cuarto fue golpeado en el pecho con la culeta del arma por un federal, en ese momento el federal lo tomo de la camisa y lo arrojó al suelo para posteriormente patearlo.

Los (policías) federales también rompieron a patadas la puerta del cuarto del hermano menor (14 años), ante esto Xavier se intento parar para defender a su hermano, pero los federales lo volvieron a someter a golpes.

El padre de Xavier también fue sacado de su habitación a golpes junto con su primo político Daniel Angel Vázquez Montecinos.

El que daba las órdenes al resto de los federales, preguntó al papá de Xavier si este se llamaba Arnoldo. A lo que este respondió que sí. El mando dio la orden de encapucharlos y ponerles mas manos en la nuca pasándolos al patio, semidesnudos y descalzos, en el caso de don Arnoldo con el rostro cubierto con su propia camisa.

En otro de los cuartos un grupo de Federales retuvieron a la madre de Xavier junto con una de sus hijas (10 años) y el hermano de 14 años.

A Xavier y a su padre los pusieron en medio patio con las manos en la nuca y con la cabeza agachada. La raron era para que, según el mando de los federales, otra persona los pudiera identificar, lo extraño es que alrededor no se veía otra persona que no fueran federales, nos platica la familia.

El mando pregunto: ¿Es él? (echándole las luz en el rostro a Xavier).

A lo que una voz entre los federales respondió: No.

Volvió a preguntar lo mismo pero señalando a Don Arnoldo de la misma forma.

La misma voz respondió con titubeo para terminar con un No! En eso el mando de los federales dio la orden: Bájenme al otro cabrón!

Los federales sacarón a culetazos al primo de Xavier, Daniel Angel Vázquez Montecinos. Ya en el patio, al echarle la luz en el rostro, el mando volvió a preguntar lo mismo. Y la misma voz respondió con titubeo un nuevo siseo para terminar con un No! A lo que el mando respondió categórico: Sí, sí es él! , a lo que los federales respondieron llevándoselo a unos 10 metros de donde estaban, donde Xavier puedo ver que los federales empezaron a torturarlo con la llama de soplete en la espalda descubierta de Daniel.

Daniel empezó a gritar y a patalear. Mientras esto pasaba los federales cuestionaban a Xavier y a su papá de que si no decían donde estaban las armas, los siguientes serían ellos. A lo que Don Arnoldo respondió: Aunque me hagan eso yo no puedo decirles lo que ustedes quieren oir!

A Daniel lo seguían torturando, hasta que Daniel gritó Ya estuvo les voy a decir en donde están las armas! Y Daniel llevo a los federales a darle la vuelta a la casa, y al terminar la vuelta Daniel les dijo: Ya ven no hay nada! Y el federal que lo llevaba le respondió: Que no dijiste que ahí estaban las armas, para que se te quite te va a tocar doble!

Otro federal al ver a Daniel un poco retirado de los federales, dijo, que no se les pele el Gordo (Daniel) porque si no lo cueteo. Nada más no hagan ninguna tontería, porque si matan a uno, tendremos que matar a todos.

A Daniel se lo llevaron hacia fuera y se oyeron vehiculos arrancar.

Paso un rato, hasta que uno de los federales, que no era el anterior mando, dio la orden : Métame esos dos!!, ya en la cocina Xavier y su papá fueron sentados con la cabeza baja, Don Arnoldo seguía con el rostro tapado con su misma playera. Uno de los federales le dijo a Xavier, No te preocupes no te van a hacer nada! Ahí permanecieron mientras alcanzaban a escuchar que a su mama la interrogaban de esta forma:

¿Quién es esta niña hermosa(8 años) que está en la foto? A lo que la madre respondió que era su hermana.

En ese momento la mama pidió ir al baño a lo que el federal cuestionó que si el podía estar presente mientra ella estaba en el baño. A lo que la madre respondió que ella no le estaba faltando al respeto, para que el se lo faltara a ella.

A Xavier y a su papá los llevaron a la sala donde permanecieron aprox. una media hora, los federales se comunicaban con claves, hasta que un federal le dijo al otro, sin clave que ya habían llegado y que en otra casa habían encontrado armas.

Después de un rato entraron los federales con Daniel visiblemente golpeado e hinchado.

El mando preguntó a los federales que se quedaron en la casa, ¡¿Dónde están los otros? A lo que los federales respondieron que en la sala.

Este mando le dijo a Daniel: Súbete! ( a una habitación en la planta de arriba)

Un grupo de 5 de los federales separaron a la mamá de Xavier de sus hermanos menores y la mandaron al cuarto donde estaba Daniel. Ya en el cuarto otro federal le dijo a la mama de Xavier: La tengo que revisar para ver si no tiene armas! El federal manoseo morbosamente a la señora .

Ya con Daniel en el cuarto, este le le dijo a la Señora: No se haga usted sabe donde están las armas. La mamá respondió: de que me esta hablando Daniel? Uno de los federales dijo: Ya ve señora, usted sabe como está el rollo, no me quiera ver la cara de pendejo.

La mamá le respondió a Daniel: Por qué me hace esto Daniel, usted sabe que esto no es cierto, yo no expondría a mi familia de esa forma! NO tenga miedo de decir la verdad, no porque lo hayan torturado, sabe bien que si ellos quieren parar paran, si no no!

Uno de los mandos dijo a los federales señalando a Daniel, Ya súbanlo!

En eso bajo uno de los federales de arriba y le dijo a otro de los que estaban abajo en la sala cuidando a Xavier y a su papá. – Dónde están las esposas que se me hace que me voy a llevar a la señora! El otro federal le respondió: no traigo!

En eso el mando habló con la mamá de Xavier, y le dijo que si ellos denunciaban iba a regrezar por Xavier su hijo y por ella y que del hoyo donde los iba a enterrar nadie los iba a sacar.

En eso se retiraron los federales llevando de a Daniel Angel Vázquez Montecinos. Hoy en la mañana casa de la pareja de Daniel fue incendiada.

La familia tiene mucho miedo, pero a decidido denunciar públicamente esta barbaridad. Urge apoyarlos y buscar los apoyos necesarios para garantizarles su integridad.

La familia es conocida en el pueblo por ser gente de bien, y denunican los abusos a los que fueron sometidos, exigen que les devuelvan a Daniel y que paren las amenazas sin sentido.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Unos estudiantes, en el Centro Médico. Otros, en peligro



























































Esta vez, la duodécima Kaminata contra la muerte terminó en el Centro Médico de Especialidades de Ciudad Juárez. Donde nunca pensaron. Y al llegar los manifestantes exclamaron aún con más fuerza:

"Darío, vive, vive! La lucha sigue, sigue"

"Juárez, Juárez no es cuartel. Fuera Ejército de él"

"Queremos escuelas, queremos trabajo, queremos hospitales. No queremos federales"

Es viernes, 5 de noviembre. Se cumple una semana del ataque de la policía federal a la Kaminata donde fue herido de gravedad el universitario Darío Alvarez Orrantia por los agentes -envíados por el presidente Felipe Calderón en su llamada guerra contra el narcotráfico-.
Fue durante esta marcha que, el fin de semana pasado, inició el primer Foro Internacional contra la Violencia y la Militarización en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

El vídeo y las fotografías tomadas por los universitarios de los policías federales lograron que Roberto Gómez Cruz, de 42 años y José del Carmen May García, de 27 años, fueran detenidos.

Pero la justicia parece lejana. El primero, Gómez fue encontrado como probable responsable de los delitos de ejercicio indebido de servicio público, abuso de autoridad y lesiones con penalidad agravada, por el juez del Cuarto de Distrito Alberto Emilio Carmona.

Y el policía federal May García podrá salir de la prisión con una fianza, al considerarlo supuesto responsable de los delitos de ejercicio indebido de servicio público y abuso de la autoridad.

La Kaminata continúa, de 5 a 6, 30 de la tarde, como todos los viernes. Este, con más gente: unas cien personas de una media de 30 que suelen acudir.

Llegué tarde a cubrir la protesta. Estaba en la entrada de la Secundaria Federal número 17:

Niños en pánico: sin un celular para poder llamar a sus padres. Algunos, ruegan a sus maestros que los acerquen a sus casas, mientras ellos huyen en sus vehículos.

_"?Nos da un ride (aventón)?, le dice un niño al prefecto Roberto Cervantes, encargado de que los estudiantes cumplan con las normas del uniforme, el peinado, entre otras.

Y él se va, con la ventanilla abierta como si no escuchara nada.

Unos, saben por qué salieron dos horas antes de la Secundaria Federal 17: por las amenazas de un grupo, en una pinta, con rafaguear si no interrumpen las clases. Otros, ni saben por qué finalizaron las clases, hasta que sus compañeros les avisan.

"Se hacen locos porque no querían decirnos qué estaba pasando. Nos dijeron que nos fuéramos porque ya habían venido nuestros padres", comenta un adolescente.

Unos lloran. Otros ríen por no llorar. Llegan dos unidades de policías federales y a los minutos se van, sin preguntarles si necesitan ayuda.

Comienza a atardecer. Niñas de 13 a 15 años confundidas. En espera. Sin dinero para el camión. En la ciudad donde las mujeres desaparecen desde hace 17 años bajo el imperio de la impunidad.

Una madre llega y se abraza a su hijo. "Los niños no tienen la culpa de lo que está pasando y los maestros los dejan solos. Pues está mal, que los maestros se supone que tendrían que estar en la escuela para velar por la seguridad de uno, les dejen solos", afirma Sanjuana Fernández.

"Cuando uno hace las inscripciones dejamos el número de teléfono de nosotros y otro, y no hablaron nada", añade.

No sólo la Secundaria Federal 17 recibió las amenazas. También, a la vez, la Técnica 15, Bachilleres 270 y la primaria Guillermo Ronquillo, en el suroriente de Ciudad Juárez. A algunas de ellas, les están presionando para que paguen una cuota de extorsión.

Unas adolescentes, en sus uniformes rosas, prefieren caminar entre el desierto para llegar a sus casitas que esperar a que la noche caiga y lleguen sus padres a recogerlas: en la puerta de una escuela cerrada.


*****Los manifestantes, la mayoría estudiantes, anuncían que van a convocar una marcha nacional para el 20 de noviembre donde pedirán la retirada del Ejército y la Policía Federal. Por las calles México surgirán otras marchas oficiales. Las que conmemoran el centenario de la Revolución.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Matar a estudiantes, sin Daniel Alberto. Sin 40 desde que comenzó la llamada guerra contra el narcotráfico

Escuchó los disparos. En una colonia situada en frente del Centro Cultural Universitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, donde el viernes fue baleado el estudiante de sociología Darío Alvarez Orrantia. Y salió para ver qué había pasado.

Ahí, encontró a cuatro jóvenes acribillados. Más su compañero: el estudiante de odontología Daniel Alberto Mazón Gastélum, nacido en el estado de Sonora hace 26 años. Son poco más de las 8 y media de la tarde el miércoles 3 de noviembre en el exterior de una casa ubicada entre Hermanos Escobar y Río Valdivia.

Cuando llegó el universitario tenía aún pulso y estaba acompañado de Policías Federales A los minutos, Daniel Alberto murió en los brazos de otro compañero de la universidad.

Otro de los heridos respiraba. Rogó a los federales que le ayudaran a llevarlo al hospital -las escasas ambulancias que hay en Juárez llegan más tarde que los policías como si la ciudad estuviera diseñada ahora para morir-.

No le queda otra que transportar en una camioneta a uno de los heridos hasta el hospital Guernika.

Tiene miedo y por eso, prefiere mantenerse en el anonimato.

Con Daniel Alberto Mazón Gastélum, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, ha perdido a 14 estudiantes y 3 académicos, según Servando Pineda, el vocero de la institución. Desde que comenzó la llamada guerra contra el narcotráfico del presidente Felipe Calderón, son 40 los universitarios y profesores de centros juarenses que han sido asesinados.

Daniel, de cuatro semestre de odontología, y su vecino fueron los últimos asesinados en una jornada con 9 muertos más.

Unos 30 minutos antes, hacia las 8 de la tarde, un policía municipal y su esposa son asesinados en una gasolinera de la avenida Oscar Flores y Ramón Rivera Lara. Con ráfagas de metralleta de varias camionetas, según testigos. Tienen un niño de 3 años que en el momento del doble asesinato no está con ellos.

Un amigo del policía Escobedo me cuenta cómo supo que éste fue asesinado. Lo llamó al celular y....

_"?Qué quién eres o qué? Ese guey lo acabo de matar ahorita".

martes, 2 de noviembre de 2010

"Si nos dan a un@, nos dan a tod@s": más de 2 mil universitarios rompen el silencio del terror en una Juaritos militarizada: comienza el cambio























































































Para comenzar, el vídeo del documentalista juarense Angel Estrada:


Hecho insólito esta tarde en Juaritos:

Unos 2 mil 500 universitarios en las calles. La mayoría de ellos nunca han estado en una manifestación. El lema de esta es: "Si nos dan a un@, nos dan a tod@s".

Y gritan con fuerza:

"!Queremos escuelas, queremos hospitales, queremos trabajo. No queremos (policías federales)!".

"Felipe (presidente Calderón) escucha, el pueblo está en la lucha".

"Darío, aguanta. El pueblo se levanta".

"?Cuáles son nuestras armas? !El conocimiento!"

"!Los estudiantes no tenemos miedo!"

Los automovilistas que los encuentran comienzan a acompañarlos con los cláxones, muchos abren las ventanillas, levantan sus brazos, los aplauden. Y juntos, rompen el silencio, el terror que se vive cada día en Ciudad Juárez desde que el presidente de México Felipe Calderón iniciara su llamada guerra contra el narcotráfico en enero del 2008: con más de 7 mil asesinatos en la ciudad. Miles de desplazados. Más de 10 mil niños huérfanos. Secuestros. Extorsiones. Desapariciones. Casas abandonadas. Negocios cerrados. En una Juárez militarizada.

Muchos de los universitarios van vestidos con batas blancas, llevan libros, velas. Otros, camisetas con el emblema de la protesta, que surgió tras ser baleado el viernes por policías federales su compañero Darío Alvarez Orrantia, en la Kaminata contra la muerte, con la que se abría el Primer Foro contra la Violencia y la Militarización: por una cultura diferente.

Algo está cambiando en Juaritos: un 2 de noviembre del 2010, a 18 días del centenario de la Revolución, en una ciudad donde se firmaron los acuerdos de Paz, donde el Ejército Libertador con el General Madero y Pancho Villa, entre otros, tuvo su campamento: en un lugar histórico y ferozmente hermoso (ahora abandonado) en la golpeada colonia Anapra.

Es el Día de los Muertos, que en esta ciudad en guerra es el de todos los días. Con 14 asesinatos más. Hoy se conmemoran tiempos pasados que renacen.

Decenas de pancartas. La que abre la marcha dice: "Asociación Estudiantil Juarense", que se acaba de formar. La segunda, mucho más grande: "Animo Darío". Otras: "Federales asesinos", "Queremos paz".

La manifestación comienza en los terrenos de la Megabandera hacia las 6,15 de la tarde. Con instrucciones: será pacífica. Varias personas llevarán banderas para comunicarse con los manifestantes. La blanca, será señal de que hay policías federales y que hay que tirarse al suelo. La roja, señalará el peligro y la verde, es la que todos tienen que seguir para no perderse.

Se escucha la música de un grupo cristiano que ha llegado en la misma zona a realizar una celebración y al conocer la movilización de los estudiantes se solidarizan y rezan para que no los maten.

Y los universitarios comienzan. Dos horas recorriendo las calles principales de Ciudad Juárez.

Conozco a Christian Hernández, de 22 años. Estudia derecho en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, una de las punteras en México. Nunca ha estado en una manifestación. Y a sus padres no les gustó la decisión. Pero él les dijo:
"Yo estoy harto de vivir bajo el miedo, y prefiero morir de pie que morir de rodillas". Y salió.

Lo mismo piensa Daniela Flores, estudiante de medicina nacida en la ciudad de Chihuahua. Sobre todo, desde que vio cómo el viernes los policías federales disparaban a los estudiantes. Ella estaba caminando, hacia la reunión de una amiga. Cuando vio cómo los federales disparaban, hirieron a Darío, y le decían: "!!Levántate cerdo!!". Ella se escondió debajo de un carro. Tuvo que tomar tranquilizantes para dormir. Y decidió convertir la diversidad en fortaleza y formar parte del surgimiento de la primera organización estudiantil juarense que agrupa a todos los estudiantes.

Denisse Ortega, licenciada en economía de 23 años, perdió hace dos meses a uno de sus mejores amigos, asesinado. Lleva una pancarta con su nombre: Jorge Luis Enríquez, de 25 años.

Lo peor, dice Brenda Solís, de nutrición de 21 años, es ver morir a la ciudad. "Ya, ya. Ya basta de todo esto. Yo ayudo a niños, tengo hermanos, amigos, no quiero que maten a mi familia, a mi ciudad".

La marcha llega al Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte (IADA) y las puertas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez se abren para los manifestantes. Y no encuentran la vida de una de las celebraciones más concurridas en Juaritos, la del Día de los Muertos, con la exposición y concurso de altares, venta de antojitos mexicanos, música y danza. Esta se suspendió por primera vez en 27 años por "causas de fuerza mayor".

Habla un estudiante. También toma el altavoz Olga, la mamá de Mónica Janeth Alanis Esparza, que les ruega que no se olviden de su hija (como lo ha hecho las autoridades), desaparecida hace casi dos años. A sus 18.

Una estudiante de trabajo social, Alice Arteaga, de 19 años pide el altavoz para decir cómo se siente. Y en resumen, comienza a denunciar ferozmente al presidente Felipe Calderón por la situación en la que se encuentra su Juaritos.

Tres universitarias se suben a una escalinata. Desde ahí, Yesenia Alvarez, de nutrición, de 21, comienza a leer un texto, dirigido a toda Ciudad Juárez. Estas son sus voces que demandan el fin de la violencia y la desmilitarización, el principio del cambio se siente aquí con fuerza:


Ciudad Juárez, 2 de noviembre del 2010

Nos reunimos el día de hoy no solo a raíz de los recientes hechos del pasado viernes 29 de octubre sino también en nombre de todas aquellas personas que en el transcurso de estos 3 años han resultado afectadas por esta ola de violencia.

Sabemos que esto es consecuencia de que a la fecha todos los estudiantes y la sociedad decidimos escondernos tras el miedo y la desunión, mientras se militarizaba nuestra ciudad, estamos cansados de esperar que alguien que no es de Juárez y que no le importa Juárez venga a resolvernos el problema de la inseguridad, porque lo único que han hecho es llenar nuestra ciudad de fuerzas armadas, falsos protectores que se han dedicado a perjudicar a la ciudadanía juarense.

Nos pronunciamos en este movimiento para exigir el regreso de la seguridad y la tranquilidad.

Hoy en Juárez la sociedad ha decidido rechazar la presencia de las fuerzas armadas no por un hecho aislado, no solo por nuestro compañero Darío, sino porque estos sucesos son claros ejemplos del modus operandi de federales y militares.

Vamos a trabajar a favor de la NO VIOLENCIA y la DESMILITARIZACION de nuestra ciudad porque deseamos borrar con esto el estigma de la ciudad mas violenta del mundo, buscando que se de a conocer como la ciudad que mas trabaja por la paz.

Los resultados de la militarización son claros, el crimen sigue, la violencia crece y el número de víctimas cada vez es mayor, hoy en nuestras casas es más el miedo a los cuerpos armados que al crimen organizado. Hoy recordamos a todos los que han sido victimados y proponemos otro enfoque para trabajar contra la inseguridad; proponemos con el ejemplo, trabajando día con día, saliendo a la calle, alzando la voz, acudiendo a estudiar, ese modo de trabajo es el que saca a los jóvenes de las calles, el modo de trabajo que forma profesionistas no criminales, a diferencia de la militarización.

Es por esto que los invitamos para alzar la voz, para colmar de información al pueblo, ya no podemos ignorar lo que dentro de nuestra máxima casa de estudios sucedió.

Queremos ser la voz unida de la enmudecida justicia, exigimos urgentemente un cambio favorable que promueva el establecimiento de una paz estable y duradera que permita el desarrollo de la comunidad estudiantil con garantías de seguridad, deseamos volver a tener aquella ciudad progresista y hospitalaria que acoja a todas las personas que deseen vivir aquí, que haya mas seguridad, mas empleos, mas inversiones, mejores servicios de salud.

Convocamos a todas las personas de buena voluntad a unirse a estos movimientos para que juntos reescribamos la historia de Juárez y demos un nuevo rostro a esta ciudad.

No somos un grupo de izquierda o derecha, somos estudiantes universitarios y vamos mas allá de grupos, somos una sociedad democrática, de todos los credos, y todos nos reunimos por un bien común, alzamos la voz exigiendo que los militares y los federales dejen nuestra ciudad.

Convocamos no solo a los estudiantes sino al pueblo en general, a la madre, al padre, al hermano, al hijo, al trabajador, al comerciante. Todos somos víctimas. Rompamos el silencio, que sepan que YA NO TENEMOS MIEDO.

Y recuerden:

¡¡¡¡SI LE DAN A UNO; NOS DAN A TODOS!!!!

ATTE:

ASOCIACION ESTUDIANTIL JUARENSE

viernes, 29 de octubre de 2010

Policías Federales disparan a jóvenes, niños, padres: un universitario herido dentro de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez






















































Ella, al comienzo de la marcha: por una de las principales avenidas de Ciudad Juárez. Escucha: los disparos de los Policías Federales. Corre. Entre la Hermanos Escobar y la Plutarco Elías.
En su cabeza (y corazón) le golpean las imágenes de sus dos hijos asesinados, el 29 de enero en la colonia Villas de Salvárcar.
Va en busca de su sobrina. Y la encuentra dentro del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) cerca de un joven, con las vísceras fuera. Desangrándose.

"No se vale. Hay niños, jóvenes, mamás", dice Luz María Dávila, sin sus dos únicos hijos: que mañana sábado cumplirán 9 meses de haber sido asesinados en la masacre de la colonia de Villas de Salvárcar.

Armas en alto. Apuntando a los manifestantes de la onceaba Kaminata contra la muerte con la que comenzará el primer Foro Internacional contra la Militarización y la Violencia: Por una cultura diferente. Entre los manifestantes están destacadas abogadas en la lucha contra los feminicidos y miembros de la escena cultural de la ciudad. Unos jóvenes han pintado consignas en contra de los militares. Las tres unidades 12428, 12401 y 12336 se dan a la fuga.

"!Asesinos! Asesinos!", gritan los manifestantes.

Llaman a la ambulancia. No llega. A pesar de que el puesto de la Cruz Roja se encuentra a unos cinco minutos. La vuelven a llamar. Una doctora de la universidad decide llevarlo en su propio vehículo, a pesar de que temen que al moverlo con sus vísceras pueda presentar un riesgo para el joven. La Universidad envía un equipo de doctores hasta el hospital para intervenirlo de urgencia.

El es Darío Alvarez Orrantia. Tiene 19 años. Estudia Sociología. Y está baleado, por la espalda.

Momentos de confusión. Algunos dicen que está muerto. Pero el universitario está vivo. Estable.

Los manifestantes se refugian en la universidad. Temen salir. Los agentes federales rondan por el exterior del centro. Llegan maestros. Para unirse a los jóvenes. Se reúnen. Hay momentos de nerviosismo, división entre los manifestantes y algunos piden que la prensa -que ha llegado en masa por el incidente y no ha estado acreditada para el Foro- se vaya. Y hay forcejeos.

Al final, comienza una rueda de prensa. Con todos los medios. Los estudiantes dicen que en Ciudad Juárez no hay una guerra contra el narcotráfico y piden la renuncia del presidente Felipe Calderón.

El académico uruguayo y profesor de la Universidad Nacional de México denuncia que Ciudad Juárez se ha convertido en un laboratorio de guerra urbana para eliminar a los que consideran la escoria social.
"Hay una política deliberada de generación de caos y violencia por parte del gobierno de Calderón", señala Carlos Fazio, invitado para el Foro.

"Lo que sucede en el país (..) en Juárez no es una guerra contra las drogas. Si fuera así en Colombia después de diez años ya habría bajado el tráfico y la producción de cocaína. Lo que sucede es una política de control del negocio de la criminalidad".

El diputado federal José Narro Céspedes (PRD), de la Comisión de la Concordia y Pacificación, anuncia que este ataque contra los manifestantes lo llevará hasta el Congreso.

Pasan las horas. Algunos estudiantes deciden encerrarse como protesta en la dirección del Instituto de Ciencias Biomédicas. En una cartulina pegada al cristal se expresan: "Si nos tocan a uno, nos tocan a todos". Otros, regresan a sus casas con el temor a represalias.

Algunos maestros anuncian que la universidad ha interpuesto una denuncia por el suceso y que ésta correrá con los gastos médicos del estudiante.

Al irme del foro, una joven me saluda: "Soy Kori. Me mataron a mi compañero cuando regresaba de la Ciudad de México de un foro estudiantil". A Kori le esperan todos los días su niña de 2 años y sus alumnos.

*****Hoy, viernes 29 de octubre, fueron asesinadas en Ciudad Juárez 8 personas más. Con ellas, ya hay 2.649 muertos en este año. Y 7.026 desde enero del 2008 desde que comenzó la llamada guerra contra el narcotráfico del presidente Calderón, apoyado con el Ejército y la Policía Federal. Más los 10 mil niños huérfanos. Los miles de desplazados en una Juaritos que ya no existe.

Los cuerpos de las cuatro mujeres y el joven asesinados en la madrugada de ayer en una rutera de una fábrica maquiladora en el Valle de Juárez -a unos 40 minutos en carro de Juaritos- van llegando a sus casitas en Guadalupe y Praxedis G. Guerrero, donde hace unas semanas fue noticia por tener a Marisol Vallés, de 2o años, como jefa de la seguridad pública, que ayer firmó la primera renuncia de una de sus agentes. Como ella, está sin cobrar desde el pasado 10 de octubre, que tomó posesión del cargo, según me comentó.

En el hogar de los Vázquez Guerrero en Praxedis Guerrero, la trabajadora Rosalía Esther Vázquez Holguín, de 30 años, está en un ataúd. Y Brisa, de 7 años, se sube a una silla para acariciar el rostro en lágrimas de su papá, José Luis Guerrero. Lisette, de 10 años, abraza a su madre muerta. El pequeño José Luis, de 12, sólo quiere dormir, en la cama que comparte con sus hermanos, en el único cuarto de la casa.

Los muertos suceden a los funerales en un círculo que se repite cada día. La noticia dura aquí hasta otro muerto más. A veces, en unos minutos.

ACTUALIZACION: Poco antes de las 10 de la mañana del sábado, recibo una llamada de la Policía Federal para avisarme de su versión de los hechos: los agentes dispararon (al aire) porque los manifestantes tenían el rostro cubierto.

Algunos sí: por temor a ser levantados por un escuadrón paramilitar y que los asesinen por participar en protestas contra la militarización, según comentaron varios de ellos. Los agentes federales y los peritos de criminalística también llevan los rostros cubiertos como medida de seguridad. El universitario herido, no.

Los dos agentes están siendo investigados, según la Policía Federal.

La primera foto que comparto con vosotros la tomó uno de los universitarios. En ella, se ve cómo se dispara (al aire) en Ciudad Juárez.

El estudiante será intervenido de nuevo esta tarde del sábado, y necesitará otras cuatro cirugías más para reparar sus intestinos y lesiones en las vías urinarias. Según confirmó el médico cirujano Arturo Valenzuela, recibió un balazo en la espalda con salida en la pared abdominal anterior del lado derecho.

1o asesinados más y el sábado continúa.

***ESTO ES LO QUE PASO. Vídeo cedido por los estudiantes:

martes, 26 de octubre de 2010

Volver a enterrar a hermanos: a pares














































































En el cementerio Resurrección del Sauzal las seis fosas están listas. Pero no hay enterradores. Ni palas. Los padres van en en busca de ellas. Los niños juegan entre las tumbas. Los policías federales y municipales vigilan para que las amenazas de rafaguear a los asistentes no se conviertan en realidad.

El viento fuerte cubre de arena los rostros de los familiares y amigos de los jóvenes convertidos ahora en cadáveres. La mayoría de los presentes son adolescentes y niños a los que se les borró, de nuevo, un futuro. No hay mariachis. Ni grupos de música norteña. Este cementerio es tan pobre que aquí ni pueden lograr unos pesos estos artistas de la fiesta obligados ahora a cantar a la muerte. Los matachines del grupo de danza Juan Pablo II van de cadáver en cadáver. Recordando lo que les enseñaron en su iglesia, para no caerse. Del todo.

Es lunes, 25 de octubre, un día en el que Ciudad Juárez vuelve a enterrar a sus jóvenes, a hermanos a pares, a amigos en grupo.

Ella estaba en medio de los dos. Como hace unas horas. Cuando la conocí en su casita de la colonia obrera de Riberas del Bravo, rodeada de varias viviendas abandonadas. Veía a uno. Después, al otro. Sin saber qué hacer: ni llorar.

A su derecha, su hijo Roberto Jacobo Vital, de 14 años, estudiante de secundaria. A su izquierda, Luis Alberto, de 17, ayudante en una iglesia mientras intentaba buscar trabajo o financiación para poder continuar sus estudios.

Están en ataúdes de color azul cielo, el mismo que las paredes de su hogar que se levanta con los 500 pesos a la semana (unos 37 dólares) que ganan ella y su esposo en una fábrica maquiladora.

"Me siento muy triste y sola sin mis hijos. Que hagan justicia pues mira que mis hijos no merecen que acaben así. No eran vagos, eran buenos hijos", comenta Agustreberta Vital, nacida hace 47 años en una comunidad indígena purépecha, en el estado mexicano de Michoacán.

Sus hijos salieron (en ataúdes) hace cuatro horas de su hogar camino a su funeral. Los llevaron en dos trocas, poco a poco: para que el grupo de danza del centro católico Juan Pablo II siguiera a sus compañeros, ahora muertos, a ritmo del tambor. A Oscar Cruz, el instructor, le hubiera gustado que estuvieran danzando más integrantes del grupo de 15 personas.
Faltan 7: los que fueron asesinados el viernes 22 de octubre en una fiesta de cumpleaños en la colonia Horizontes del Sur, donde murieron 14 y varios siguen heridos. "Acabaron con Juan Pablo II", dice. El sábado ya no pudieron danzar en el rosario viviente.

Al llegar a la Iglesia Nuestra Señora de los Milagros, unas unidades de la Policía Federal con la municipal custodían la entrada. Dentro ya están los ataúdes de otros dos hermanos, Sotero e Ismael Reyes Ricario, de 19 y 22 años de edad respectivamente.

Abrazado a los otros tres hijos que le quedan vivos, el duranguense Ismael Reyes, de 42 años comenzó a aplaudir los cadáveres de sus hijos. Comenzó a cantarles "Amor eterno", la canción de Juan Gabriel, el hijo adoptivo de Juaritos.

Llegó el cadáver de Luis Angel Chavira, de 20 años. También, el de Claudia Aylin Camargo, de 13 años. Y con ellos, más lloros, más gritos de dolor sin respuestas. Como siempre.

La misa comenzó. Con el obispo Renato Ascencio León y otros 11 religiosos. Y habló como nunca lo había hecho, horas después de que apareciera en el internet un vídeo del hermano (secuestrado y apuntado con las armas de varios hombres vestidos con traje militar) de la ex Procuradora de Justicia Patricia González donde la acusaba de ser "la autora intelectual de varios crímenes" y "dar protección a La Línea, el brazo armado del Cártel de Juárez, por 100 mil dólares mensuales".

"Es necesario que todos nosotros nos manifestemos y manifestemos con voz fuerte nuestro rechazo a la violencia, que padres de familia exijan ante la autoridad para que se haga justicia. Nos prometen que nos van a ayudar, ?dónde?, ?de qué manera pueden ayudar? Que se castigue a quienes han cometido estos delitos. Padres, parientes pidan para que se haga justicia", exclamó el obispo.

Los cuerpos de las prima Daniela y Perla Figueroa, de 16 y 22 años, llegaron a la iglesia poco antes de acabar la misa. Sus familiares habían recibido amenazas mientras las velaban. Hubo que acomodar de nuevo los ferétros para hacerles espacio. También para Vicente Vital, de 25 años y hermano de Luis Alberto y Roberto Jacobo que se mantuvo en medio de los dos féretros durante todo el funeral.

Los ocho ataúdes, de jóvenes entre los 13 y 22 años, fueron bendecidos por el obispo. Al salir, declaró a lo medios: "Aquí viene el Presidente de la República, ?para qué lo queremos? tiene que estar aquí en el momento decisivo de nuestras ciudades. El día que viene, ?a qué viene? ?a que lo aplaudan? , a que le griten o a lo que sea. Yo creo que en estos momentos el Presidente de la República, el gobernador, el presidente municipal -aunque sé que estuvo en el IMSS- pero necesitamos que se hagan presentes con la gente".

Termina el funeral. Más tensión. Corre el rumor de que los van a rafaguear en el cementerio si nos los entierran antes de las 5 de la tarde. Seis de los ferétros se dirigen al panteón Resurrección de El Sauzal, en el Valle de Juárez. Las primas van al de San Rafael.

Tomo fotos escuchando los gritos. Los lloros que suenan igual en cada una de las tumbas. Imagénes que se van repitiendo día tras día en Juaritos, con otros nombres y apellidos, con otras aventuras de vida fulminadas. En unos segundos. El entierro masivo me recuerda al de Villas de Salvárcar donde fueron asesinadas 15 personas en una fiesta estudiantil, a unas 8 cuadras de donde ocurrió la ahora masacre de la colonia Horizontes del Sur. Hace 9 meses.

Me voy del cementerio sin saber qué esperará mañana. O sabiéndolo: más muerte con autoridades que no saben garantizar ni lo más mínimo para el ser humano: la seguridad para vivir un día más. O agua, o electricidad, o un salario digno. En la llamada guerra contra el narcotráfico del presidente de México Felipe Calderón apoyado con el Ejército y la Policía Federal.

****Hoy mataron a 10 personas más en Juaritos. Con ellas, 278 asesinados en lo que llevamos del mes de octubre. En el año, 2.609 y 6. 986 desde enero del 2008.

Aquí está el vídeo acusando a la recién ex Procuradora de Justicia Patricia González. Se asemeja mucho a sus presentaciones ante los medios de información con los supuestos culpables, que como su hermano a veces olvidaban los detalles que parecían recitar de memoria. http://www.youtube.com/watch?v=BEpMtuogS90

martes, 5 de octubre de 2010

Los ojos de una Miss: presa, reina de belleza y viuda en menos de un año















Hace 6 meses su imagen dio la vuelta al mundo. Ella, sonreía. Lloraba de la felicidad. Había conseguido algo que nunca pensó. Ser reina de belleza.

Sus hijas de 4 y 3 años comenzaron a decirle: "Ves mami, tú eres mi princesa". Y ella les aseguraba que "algún día ellas también van a llegar".

Mira a la Virgen de Guadalupe que ella pintó. Sentada en su camita. Sus ojos enormes viajan por las emociones del dolor. No lo quiso ver. Al menos así, en un ataúd. Con su cuerpo torturado. Y sin cabeza.

No lo quiso ver a él, su esposo: Iván Roque. Levantado y asesinado un día antes de cumplir sus 30.

Le ofrecieron traerle el cuerpo. Abrir el ataúd por unos segundos. Llorarle. Pero ella lo agradeció con una respuesta negativa. Lo quiso recordar vivo y entero. Desde que se dispararon los crímenes en Ciudad Juárez, la prisión del Cereso municipal ofrece este servicio, en lugar de que el reo sea custodiado para acudir a los servicios fúnebres. Para que nadie se escape. O sea asesinado en el cementerio.

Cecilia Flores nació hace 23 años en Las Cruces (Nuevo México): como tantos juarenses que nacen en el lado estadounidense de la frontera. Tiene una condena de 5 años por posesión de 8 kilogramos de marihuana. Los soldados dicen que la encontraron en su casa pero ella insiste que la limpiaba todos los días y que no había nada. Desde el pasado 8 de marzo es Miss. En un año que comenzó con ser presa y que está terminando como viuda, tras alzarse con el certamen de belleza Miss Cautiva, una iniciativa del alcalde saliente José Reyes Ferriz (PRI) que cautivó los medios informativos en las jornadas pre electorales municipales y estatales. Los muertos continuaban -siendo noticia por unos minutos o horas- hasta el siguiente muertito, pero desde la cárcel se seguía el glamour. Que ya no existe. Ni fuera de la cárcel: en las discotecas, restaurantes y fiestas que se celebraban en Juaritos.

Ganó una corona pero perdió a sus amigas. Nadie le habla. Sus compañeras dicen que fue comprado el concurso. Y ella responde con que le tienen envidia. El jurado estuvo formado por varios miembros de medios informativos entre otras personalidades locales.

Ahora es una mujer cautiva, Miss y viuda. Y sus hijas estadounidenses se suman a los más de 10 mil niños huérfanos en Ciudad Juárez por la llamada guerra contra el narcotráfico del presidente Calderón y la guerra de los cárteles por hacerse con la codiciada plaza del paso de las drogas que llegan desde Colombia hacia los consumidores en Estados Unidos.

Cecilia Flores sigue soñando en su celda: "Me gustaría hacer una telenovela con Miss Universo (la mexicana Jimena Navarrete) sobre la cárcel. Hay mucha gente inocente y muy buena que no debe de estar aquí. Y otros muchos ricos y poderosos que son los malos y están libres".

*Hoy asesinaron en Ciudad Juárez a 18 personas más.