lunes, 3 de junio de 2013

A Brenda Berenice Castillo la encontraron las autoridades en huesos. Por ahora, 23 desaparecidas identificadas y halladas en El Valle de Juárez



Sueños pegados en un sofá. Cubiertos de plástico y escritos a mano en un papel: "Ser una buena mamá. Salir adelante por mí misma. Ser una gran estilista...".  Encabezados de su edad y nombre: Brenda Berenice "Bere" Castillo García, 17 años. Tres fotos: dos de ella y otra más de su Kevin Gustavo, al que dejó de amamantar cuando el pequeño tenía un mes de edad y ella desapareció: un 6 de enero de 2009. Hace unas horas, Bertha la mamá de Bere supo que los sueños de su hija trazados en un papel nunca se cumplirán:

"Me hablaron para darme el informe. Vinieron de Atención a Víctimas de la Fiscalía. Me van a entregar parte de su cráneo, nada más. Nunca lo esperas así, yo la esperaba de otro modo a mi hija: viva como todas las mamás y no muertas. ¿Por qué hasta ahorita (me la entregan)? desde hace más de un año están los restos, en marzo del año pasado identifiqué prendas".

"Yo pienso que la justicia no trabaja. Si ellos piensan callarme con lo que me están dando están muy equivocados porque voy a seguir y me dieron más pilas. Dios quiera que esto que me estén entregando no sea mi hija. Voy a recibirlo y luchar para que no siga pasando lo que esté pasando con las niñas".

La mamá de Bere, habla con la voz firme que se entrecorta con los recuerdos. Esta mujer nacida en Torreón, Coahuila, hace 45 años que emigró de niña a Ciudad Juárez lo que tiene es "coraje. Yo les dí pruebas, por qué no reaccionaron en su momento".

Desde el viernes comenzó el terror para estas mamás que no saben dónde están sus hijas. Las autoridades tenían resultados de unos exámenes de ADN -realizados en colaboración con el laboratorio estadounidense BODE Technology- que habían realizado a huesos que encontraron en el Arroyo del Navajo, en el Valle de Juárez, y fueron avisando a los familiares de las desaparecidas que habían dado positivo.

A Bertha Alicia García le comunicaron, al comenzar la tarde del lunes 3 de junio de 2013, que parte de su hija Brenda Berenice Castillo había sido encontrada en esqueleto hace más de un año y cuatro meses, el 28 de febrero de 2012. Las mamás de Yanira Fraire Jáquez y Marisela Ávila Hernández recibieron la misma noticia. Al parecer, los huesos de las tres jóvenes de 17, 15 y 22 años respectivamente, estaban juntos.

Cecilia, la mamá de Virginia Elizabeth Domínguez Amador, a la que el viernes le avisaron que le entregarán "un pedazo de cráneo, los brazos sin manos, las piernas sin pies, la mandíbula", duda que esos restos sean los de su hija: "no me presentaron el examen de ADN". 

Las mamás de Idalí Juache Laguna y María Guadalupe Pérez Montes -que se negaron a aceptar el primer examen de ADN como válido- volvieron a rechazar los resultados oficiales de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género, debido a la desconfianza que tienen a las instituciones oficiales del Estado de Chihuahua, al que pertenece Ciudad Juárez. Esperarán a que un reconocido equipo independiente de antropólogas argentinas, con el que han contactado, realice su dictamen.


A otras, como la mamá de Jessica Leticia Peña, les avisaron que tenían un hueso más de su hija que fue enterrada hace un año y cuatro meses: http://juarezenlasombra.blogspot.com/2013/05/un-hueso-mas-de-su-hija-jessica-leticia.html

Como Mari, las madres de Jessica Terrazas Ortega y Lizbeth Avilés García que tuvieron que enfrentarse de nuevo a pensar qué hacer con los nuevos restos identificados de sus hijas y si tendrán más.

Desde hace cinco años, desaparecen chavitas y niñas en el centro de Juárez, en plena luz del día, la mayoría de ellas cuando van a buscar trabajo, y al menos 23 de ellas -que han sido identificadas-  van apareciendo (en huesos) desde hace un año en una misma zona del Valle de Juárez, llamada Arroyo del Navajo, a unos 35 kilómetros de la ciudad.
Las autoridades no han explicado cómo estas jóvenes -algunas de ellas menores de edad- que no se conocían entre ellas antes de desaparecer acabaron juntas en esqueleto en una de las zonas militarizadas de la región, desde la llamada guerra contra el narcotráfico del ahora ex presidente Felipe Calderón.
La cifra de desaparecidas encontradas en la misma área puede ascender a muchas más. Oficialmente, hay "67 restos óseos que se mandaron a analizar y están en espera de que sean valorados e identificados", asegura el vocero de la Fiscalía, Carlos González.
Una fuente, que prefiere mantener el anonimato por su seguridad, asegura que la cifra actual de desaparecidas encontradas en esqueleto es superior a cien y que se entregarán a sus familias poco a poco.

Otras siguen desapareciendo en las mismas zonas como hace veinte años, al salir de su trabajo en una fábrica maquiladora y enfrentarse a regresar a su hogar en la noche, por terrenos baldíos, sin alumbrado público. Como Leticia García Leal, desaparecida a los 22 años, hace año y medio, el 17 de noviembre del 2011 al salir de la maquiladora Río Bravo Eléctricos. De ella, no hay ninguna pista.

Brenda Berenice Castillo tenía 17 años de edad cuando salió de su casa un 6 de enero de hace cuatro años rumbo hacia la joyería Soto, que colinda con el Mercado Juárez, en la zona centro. Aunque su mamá dice que la va a enterrar, las dudas son muchas. No entiende por qué si la encontraron en febrero del pasado año por qué la Procuraduría General de la República (PGR) atrajo el caso este mes de enero, para que se iniciara una búsqueda en Estados Unidos, tras confirmar que apareció el 18 de mayo del 2011 en un programa de televisión emitido en California.

A Bertha, la mamá de Brenda Berenice, le gustaría dar a las autoridades " las gracias por el trabajo que hicieron y espero que lo hagan un poco mejor, porque esto que hicieron no me sirvió para nada. Me duele hasta el alma y voy a seguir luchando por mi hija, no me voy a caer y me voy a levantar".

***ACTUALIZACION:

Bertha Alicia, una de las mamás de desaparecidas más activas en la lucha pública por encontrar a su hija viva, con el ataúd de su Brenda Berenice Castillo, acampañada de mamás de desaparecidas.

Es rosa: el ataúd con los huesos de Brenda Berenice Castillo. Su color preferido. Llega a la casa donde vive temporalmente  la familia de esta nueva víctima de feminicidio, que pertenece a una activista que tuvo que huir a Estados Unidos. Para velarlo, en el patio.
El sábado 8 de junio será su entierro en el panteón para los más pobres, el San Rafael. Su hijo Kevin, de 4 años, no sabe que su mamá fue asesinada. Para él "está dormida", acompañada del vestido de quinceañera que estrenó dos años antes de desaparecer y de treinta píolines (muñecos de peluche) que coleccionaba.

viernes, 31 de mayo de 2013

Un hueso más de su hija Jessica Leticia Peña, ya enterrada: en el tercer aniversario de su desaparición


Mari, mamá de Jessica Leticia Peña, a la entrada de la bodega en la que vive con los recuerdos de su hija víctima de feminicidio.

Mensaje en mi celular, que dice: "Sabes Judit ya llegaron los resultados del ADN y salió otro pedaso de mi Jesi".

Me van a entregar otro cacho de mi hija. No sé, me quieren volver loca. Por qué no me entregaron todo (en febrero del pasado año), por qué me están haciendo esto. Van a abrir la tumba de nuevo, no quiero abrir la tumba, otra vez no lo soportaría. Quiero que lo incineren para tenerla de perdida conmigo... dicen que no es posible porque es homicidio. 

Es revivir todo, pensar que ella ni puede descansar. (Hoy se cumplen) tres años de desaparecida  y me van a entregar otro hueso, ¿cada año va a ser lo mismo? y precisamente en estas fechas, qué ¿no pueden hacer su trabajo? Tienen en el Semefo (Servicio Médico Forense) a nuestras hijas como si tuvieran comida para perros... y tanta gente que tienen (trabajando) y no pueden entregarlas. Esa gente no vale ni pura madre, porque no hacen su trabajo. 

Es un cacho de diez centímetros del brazo izquierdo. Lo partieron en la mitad, la mitad está en Estados Unidos, tenían que mandar las cosas a USA porque aquí..... Ellos dicen que lo encontraron donde puse la cruz (blanca) para Jesi, Perla, Adriana, Beatriz. El 5 de febrero mi hija cumplía años y quería ponerle una cruz donde supuestamente fue encontrada. Fui con otras mamás y en la brecha del Arroyo del Navajo encontramos unos restos, a un lado estaba como un dedo y un cacho de una mano y a un lado todo lo que es un esqueleto entero y la ropa. 

Mi familia quiere que me vaya, que regrese a Guadalajara pero no se va a quedar así, porque me mataron mi vida. Voy a seguir adelante, quiero a esos perros asesinos en la cárcel. Llegué a Juárez para trabajar en la maquila. Tenía 22 años. Tengo cinco hijos, bueno ya cuatro.

Es Mari García: mamá de Jessica Leticia Peña, desaparecida a los 15 años de edad, el 31 de mayo del 2010. Cuando iba a buscar trabajo en la calle Mina, en el centro de Juárez. Como muchas otras.

Y encontrada, convertida en esqueleto, en la zona del Arroyo del Navajo, del Valle de Juárez, a unos 35 kilómetros de la ciudad junto con los restos de catorce niñas y jovencitas.
Los 26 huesos de su Jesi se los entregaron en febrero del 2012: http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2012/02/un-ataud-en-la-fiscalia-con-los-huesos.html. Ahora, al año y tres meses de enterrarlos, las autoridades tienen uno más.

lunes, 27 de mayo de 2013

Angel Damián, el niño que no nació: o la ley de los policías municipales en Juárez




Se iba a llamar como yo, Angel (por Angeles) Damián. Ya le decíamos por su nombre. Dicen que la bala le dio a él y no lo pudieron salvar. Puede decirse que sí, gracias a mi hijo que todavía no nacía en cierta forma estoy viva pero de qué me sirve si no me puedo ni mover.  El dolor que tengo por haber perdido a mi hijo, quién me lo va a regresar. Yo lo único que quiero es que se les castigue, mataron a mi bebé, estaba embarazada de cuatro meses. 

Mi niña de siete años me preguntó cómo estaba mi bebé. Si todavía estaba el bebé. Yo no le dije nada. Luego mi esposo me pasó (por teléfono) a la otra y me dijo que cuando fuera (a la casa) me iba a llorar mucho. Es muy triste.... Me quitaron el útero (no va a poder tener otro niño) y luego tengo un hueso que hace que no me funcione la pierna, tienen que hacerme estudios para ver qué tan dañado está. 
Al momento que me operaron se enfocaron más en mi embarazo. No les llamó mucho la atención el hueso, no sabían que iba a tener daños, hasta el momento que desperté y les dije que no sentía mi pierna, de la rodilla para la planta de pie no la siento, no me responde. 


Yo escuché tres balazos, a mí nada más me dio uno, que me entró abajito de la cadera y subió por acá... es ese hueso que tenemos atrás y al entrar por ahí me dañó ese hueso.. y luego salió por acá y me dañó a mi bebé.


A Leyzaola (el Secretario de Seguridad Pública Municipal, responsable de la policía de Ciudad Juárez) me gustaría decirle que su plan de trabajo no funciona porque existe puro abuso de las autoridades, no digo que todos, pero la mayoría de los policías abusan del poder que tienen para hacer lo que hacen. Por ejemplo aquí estoy, esto no era su trabajo. No era ningún ladrón, asesino ni nada y aquí terminé contándolo todavía. 

El viernes andaba cerca de la (inauguración del monumento y plaza de la) Equis, pero no andaba ahí. No me gustan las aglomeraciones, ese tipo de eventos del gobierno.  Mis hijos (de 12, 11, 9 y 7 años) estaban con la mamá de mi esposo.
Estaba con mi esposo en Galerías Tec.  Lo dejé porque tenía que ir a la tienda y como cada quién andábamos en nuestro carro, él se fue a la casa y yo a mi trabajo, soy la encargada de una tienda Del Río. Ese trabajo donde estaba ahora me gustaba, me daba para vivir, tenía un sueldo seguro, un sustento para mis hijos, para pagar la renta.


De repente, comenzaron a perseguirme por el Paseo del Triunfo de la República, eran como las 10 o 10,30 de la noche, por el parque Borunda me asustaron mucho, me gritaban malas palabras... "pendeja, perra.." no me gusta hablar de eso.  
No me paré porque (los policías) me gritaban muy fuerte, me gritaban malas palabras y en vez de yo querer pararme me obligaba a correr más... yo quería correr, perderme de ellos. Me asustaban mucho, estaba muy asustada. 
Me dispararon en el carro en movimiento y choqué. Lo que todavía no comprendo es por qué todavía me bajaron y me pagaron con una pistola en la cabeza para desmayarme. En ese momento, yo pensé que iba a ser una mujer más muerta o desaparecida.  Pero Dios me regaló la vida una vez más.  Nada más me quiero recuperar para irme con mis hijos, quisiera irme... Tengo miedo, de hecho tengo ahorita de estar hablando de lo que pueda pasar. 

Mi familia está toda en Irapuato, Guanajuato, donde nací (hace 29 años). No saben lo qué pasó. Me entregaron mi bolsa pero sin mi dinero ni mi celular y ahí tenía los números. A mi esposo no le permiten en el hospital visitarme, sólo a mujeres (tampoco, niños). Lo que más deseo es ver a mis hijos  y esposo.

A los 15 años llegué a Juárez, a trabajar en una maquila. Tenía una hermana que estaba aquí y se regresó después. Trabajé en la maquila, me puse a estudiar  la escuela, secundaria, la preparatoria.. en mi familia somos muchos y no tuve la suerte de venir de una buena familia que me diera estudios. Mi papá murió cuando yo tenía 6 años. 
Tenía días que le había dicho a mi esposo que tenía que meterme a estudiar, como ya iban a ser menos horas en el trabajo, quería estudiar, quería estudiar enfermería porque es muy demandado el trabajo y me gusta cuidar a los demás, me llama la atención y la paciencia que le tienen a los enfermos. Ahora conmigo, si me han atendido bien. Casi casi vivimos al día, pero queríamos hacer un esfuerzo para estudiar, querer es poder, quería estudiar.... 

Ahorita va muy alto el costo de aquí del hospital... 

Lo que yo les quisiera preguntarles (a los policías municipales ) por qué, si yo no robé a nadie, no maté a nadie. No tenían que haberme hecho esto a mí. 


La versión oficial de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal llegó después de que conversara con María de los Angeles Morales Rea, en la habitación del hospital que comparte con otras tres pacientes. El vocero me había pedido esperar a un comunicado de prensa que estaba preparando.
Al comentárselo a la herida, ésta me dijo: "son mentiras, yo no choqué a un carro, ni estaba en el estacionamiento de Río Grande Mall. Las únicas detonaciones que escuché fueron cuando ellos me dispararon a mí. Y todavía ellos me bajaron (baleada del vehículo) y me golpearon en la cabeza. Según ellos me bajaron para ayudarme, ¿por qué me golpearon en la cabeza con la pistola?", dice mostrándome una herida de unos 10 centímetros en su cráneo.

Por lo pronto, las autoridades no han proporcionado el nombre del oficial a cargo de la persecución que, por protocolo, da las órdenes de disparar ni se le ha llamado a declarar. Tampoco, se ha puesto a disposición de la investigación la unidad de la policía municipal desde la que se realizaron los disparos. Los dos agentes que iniciaron la persecución, Ricardo García Ríos y Erika Gardea Varela, han sido llamados a declarar pero niegan que ellos fueran los que dispararan.

"Hay poca colaboración por parte de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal para encontrar la verdad de los hechos, y eso en un momento dado podría constituir el delito de encubrimiento", afirma Gustavo de la Rosa, visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.


Esta es la versión oficial de los hechos:



Boletín informativo  en relación a intervención policiaca del viernes 24 de mayo, mujer resulta lesionada 
Secretaría de Seguridad Pública Municipal
A  27 de Mayo de 2013
Boletín informativo. SSPM/1059

La Secretaría de Seguridad Pública Municipal  da a conocer en relación  a los hechos ocurridos  durante la noche del 24 de mayo, en donde durante una  intervención policiaca resultó una mujer lesionada, lo siguiente:
Siendo aproximadamente las 23:05 horas, durante un recorrido de vigilancia  la unidad 234 fue interceptada por un cuidador de autos de un centro comercial denominado  Rio Grande, quien les informó  que un  vehículo  compacto, color  guinda, marca Geo Prizm chocó y se dio a la  fuga, por lo que de inmediato  los elementos municipales implementan un operativo  y ubicaron un automóvil con las características señaladas, por lo que se le pidió al conductor que detuviera  su marcha, esto con señales audibles y visibles, a lo que el conductor del vehículo hizo caso omiso y aceleró la marcha iniciando una  persecución por  varias  calles de la ciudad.
Siendo minutos después de la persecución que los elementos  pidieron apoyo general a la corporación, ya que habían escuchado detonaciones  y en reacción a ello activaron sus armas en contra del vehículo, mismo que detuvo su marcha al impactarse con una pick up que estaba  estacionada, encontrado en el interior  del vehículo a una  mujer lesionada por proyectil de arma de fuego, a la cual se le brindó la atención medica a la brevedad.
Por lo que los agentes que participaron en la intervención fueron puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado para que sea ahí en donde determinen las responsabilidades por el actuar de los elementos  durante la intervención.
Ante eventos como este,  el personal del departamento jurídico de la SSPM se mantiene en coordinación total con la Fiscalía General del Estado Zona Norte, coadyuvando en todo momento y respondiendo de forma inmediata ante cualquier solicitud para que se determine la verdad jurídica de los hechos.  

domingo, 19 de mayo de 2013

El pastel es para ti, Jocelyn Calderón Reyes: desaparecida a los 13 años de edad


Como si estuvieran con ella: arroz, ensalada de pollo y un pastel de tres leches. Intentan celebrar su 14 cumpleaños. En la casita donde Jocelyn Calderón Reyes vivía con una tía -en silla de ruedas y mamá soltera de una niña- hay un altar al que rezan para que regrese viva. Hoy las figuras de vírgenes y santos están acompañadas de una tarta.

Los seis hermanos de Jocelyn juegan, su abuelita prepara los últimos sabores a la comida y Perla, su mamá, que siempre está buscándola por las calles de Juárez, lee algunos mensajes en el Facebook de su hija: palabras que felicitan a su pequeña esperando que las reciba donde se encuentre.

En el exterior de la vivienda, un chavo lava un carro en una calle sin pavimentar, de arena del desierto, y situada en una loma en la colonia Aldama. Viendo las colinas de arena me pregunto cómo hace la tía de la adolescente desaparecida para salir de su hogar sin arriesgar su vida debido a la terracería salvaje. Pregunto y encuentro la respuesta: ahí estaba Jocelyn. Como a unos veinte minutos caminando de su mamá y hermanos.



La normalidad del encuentro se rompe con los recuerdos y las lágrimas que surgen al compartir el pastel. El primer trozo, como manda la tradición, lo corta la cumpleañera. Pero Jocelyn desapareció el 30 de diciembre de 2012, a los 13 años de edad.

"Esta comida es para pedirle a Dios que no le falte qué comer, que tenga qué comer, qué beber y que pues ella sigue aquí con nosotros. No estará físicamente con nosotros pero en nuestros corazones sigue estando y tenemos fe en Dios de que pronto va a estar con nosotros".

A Jocelyn le gusta que la festejen. Desde días antes, pregunta qué le van a regalar para su cumpleaños. Ahora es su mamá la que ruega un único regalo. Y le escribe una carta porque "tengo que escribirle lo que realmente siento. A veces no lo puedo expresar, de volada siento feo. A veces los tienes (a tus hijos) y no les dices las cosas que quisieras, que ahorita que no está. Le hubiera dicho muchas cosas. Cierro mis ojos y yo la veo, le estoy diciendo a ella las cosas... y espero que algún día ella las vea, y sepa que día con día no nos olvidamos".



Perla, de 33 años, lee el texto en voz alta como si quisiera que el universo la escuchara. No sabe dónde está. Sólo sabe que su Jocelyn tomó una rutera hacía el centro de Juárez para reunirse con un amiga con la que había quedado por Facebook para conocer a un chavito de su edad. Pero nunca llegó. Las últimas palabras que recuerda de su hija fueron: "ya me voy". Y Perla le dijo: "Dios te bendiga.. pero nunca me imaginé que fuera la última vez que ella saliera de la puerta y no regresara. Todavía hasta hoy no he oído su voz y no he sabido nada de ella, y no sé hasta cuándo".

Este es el grito de una madre en el cumpleaños de su hija desaparecida:

"Hoy es un día muy especial, hoy cumples 14 años de vida mi niña Jocelyn. Es como si fuera el primer día cuando tu naciste, fue el día más feliz de mi vida ver tu carita por primera vez, después de cargarte nueve meses en mi pancita.

Oír tus primeros lloriditos fue una bendición de Dios que nacieras sana y salva, y así había sido contigo en todo este tiempo, a tu lado con tus berrinches, lloridos, peleas, gritos, locuras, tristezas, alegrías... Trece años  de festejar tus cumpleaños hasta este cumpleaños mi niña que no estás aquí conmigo para festejar tus catorce años de vida. Yo sé que no es por gusto el cual no estés aquí festejando conmigo.

Desde el fondo de mi corazón te quiero decir, donde quiera dónde tú estés, que te amo y te adoro con toda mi vida y mi corazón, que Dios y la Virgen te proteja de todo el mal.
Jocelyn Calderón Reyes, muchas pero muchas felicidades mi vida, en este día tan bello es tu cumpleaños, te espero toda mi vida.

Tu mamá Perla y tus hermanos que te extrañan y toda tu familia que te amamos y te esperamos toda la vida. Te quiero".


**** 19 de mayo: hay días en que el horror se solapa por los años de impunidad e indiferencia y se tiñe de esperanza para seguir viviendo: hoy hace dos años que desapareció Bertha Alicia Vidal Varela, a los 17. 
También, en este día pero de hace cuatro años desapareció Esmeralda Castillo Rincón, a los 14 años de edad. 
Hay cumpleaños con ausencias eternas. Mari, mamá de Jessica Leticia Peña, desaparecida a los 15 años y enterrada en huesos en febrero de 2012, cumple hoy 42 años: "huérfana" de justicia.




Jocelyn Calderón Reyes, unos días antes de desaparecer en Juárez, a los 13 años de edad.

jueves, 9 de mayo de 2013

Ellas exigen que encuentren vivas a sus hijas. Las autoridades, en silencio: el Día de las Madres en Juárez

@JudithTorrea 


Sus ojos enormes vuelven a brillar con sólo verla en una foto, de una manta que ha colgado en la explanada de la Fiscalía General del Estado en Ciudad Juárez: "Esos ojos me emborrachan, me embriagan". Y cuando expresa cuánto extraña a su hija, cruza sus manos en su cuello como si su pequeña le abrazara: sus ojos estallan dolor.

María Antonia: mamá de Claudia Soto Castro. Llega a un plantón de veinticuatro horas convocado por mamás y papás de desaparecidas para exigir que las autoridades encuentren vivas a sus hijas, que hagan su chamba. No ha podido comenzar la protesta al mediodía porque tuvo que atender a las dos niñas de su hija. Desaparecida. A los 19 años, el 16 de marzo del 2011.

Ahora, cuando el intenso azul del cielo se convierte en una fiesta de colores, se une al resto de las mamás que pasarán la noche a la intemperie. Es 9 de mayo, la víspera de la celebración del Día de la Madres, que en México se celebra el 10 de mayo. A las doce de la noche o a antes de despertar, la costumbre es llevar serenata a las mamás: unos cantan con sus propias voces, otros contratan Mariachis... Lo que toda madre recibe en ese momento mágico son los abrazotes de sus hijos.

"Ya son tres días de las madres que no soy madre completa. Para festejar un día de las madres tienes que tener a todos tus hijos, pero me falta mi pedacito de cielo. No hay una mamá que sufra más que la otra porque no tener un pedacito de cielo es un día sin sol, sin estrellas, por eso cuando la miro, yo me embeleso pegando pesquisas y la acaricio... y cuando me las quitan, les digo groserías.. por qué me las quitan, qué daño les hacemos con pegarlas".

http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2013/03/dos-anos-buscando-claudia-soto-castro.html


@JudithTorrea 


Al besar la foto de su hija Diana Rocío Ramírez Hernández, Rosa María se derrumba. La ve en una posición en la que siente que está cerca de ella: no sabe dónde está. Llega al plantón de unas treinta personas al salir de su trabajo de auxiliar administrativo.

"La última que vez que la vi fue el 1 de abril del 2011, ya son dos largos años... Yo ni quería que llegara el día es un día muy triste, desde dos años que no está ella no recibo su abrazo, su felicitación. Tengo a mis otros hijos pero falta un pedazo de mi corazón, pero tengo mucha esperanza en Dios que voy a ver la y me va a dar todos esos abrazos que no me dio en Navidad, en Ano Nuevo.. y tengo mucha fe en Dios en que así va a ser, en que ella está viva y así va a ser.  Es bien difícil ver en qué las convierten...Te cambia totalmente la vida"

http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2013/04/desde-que-su-hija-diana-rocio-ramirez.html


@JudithTorrea 


En los cristales de la Fiscalía hay pegadas cuatro cartulinas rosas con gritos de justicia:
"No queremos huesos, las queremos vivas.  Dos décadas de desaparecidas y las autoridades no hacen nada, pónganse a trabajar.  La imagen de Juárez se limpia con nuestras hijas vivas. Queremos que las busquen vivas".
Lucy, la mamá de Nancy Navarro Muñoz, escribió las frases que todas sentían. Hubieran querido empapelar el edificio de arriba a abajo, pero no tenían más pesos para comprar más material.

"Es muy triste ya van a ser dos años que no tengo a mi hija. El 10 de mayo se juntaba con sus primos y su hermanos, y nos iban a dar serenata. Pues este año me quedo ya en la Fiscalía... En la mañana temprano me llevaba mi regalo y todo esto extraña uno, con la esperanza de que vuelva a ser lo mismo cuando las autoridades se pongan en verdad a trabajar. Es la única esperanza que ellas estén en algún lado y que un día alguien las recate como a las tres muchachitas de Estados Unidos (secuestradas durante diez años en Cleveland) y es lo único que nos mantiene vivas, la esperanza en Dios y en la comunidad, que alguien las ayude a salir de donde están. Un año más sin mi hija, no se puede quedar así. Las autoridades no pueden ver que se puede quedar así".

http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2011/07/desaparecida-nancy-navarro-18-anos-sin.html



@JudithTorrea 

La ve muy bien arreglada y triste. Hasta que despierta. Su Luz Angélica Mena Flores está desaparecida. El 4 de agosto del 2008 tenía 19 años de edad. Luz Carmen, su mamá, la busca desde pocas horas después de que saliera de su casita situada a dos cuadras del Monumento Benito Juárez, en la zona centro rumbo a la tienda Maxi para entregar una solicitud de trabajo. Hace un año le comentaron que estaba en la ciudad de Chihuahua. Y viajó durante quince días con la esperanza de encontrarla.

"Cinco días de la madre sin su "Canción a una madre" de Los Cadetes de Linares... Mi casa siempre está sola, no me gusta festejar ningún día del año no tengo ganas de festejar, no siento alegría. Tengo a la Virgen de Guadalupe con rosarios, pidiéndole a mi hija".


@JudithTorrea 


Grisel Paola Ventura Rosas es hermosísima, como todas las niñas y jóvenes que comparten el mismo espacio en el plantón de la explanada de la Fiscalía. Silvia, su mamá,  ha colgado la manta que lleva en las manifestaciones en una cuerda, como otras mamás que nunca había conocido hasta que su pequeña desapareció a los 16 años de edad. La mayoría de estas mamás que se atreven a protestar comparten un mismo año y un lugar: el 2011 en el centro histórico de Ciudad Juárez comenzó su agonía en busca de sus hijas.

"No se puede estar bien sin ella. Es un día que no se puede festejar y pues nosotras qué quisiéramos que el regalo fuera tenerlas con nosotros".



@JudithTorrea 


Consuelo, la mamá de Griselda Murúa, no puede entender cómo su hija desapareció el 13 de abril del 2009, a los 16 años de edad, y en estos años las autoridades no la hayan encontrado. En el Estado de Chihuahua, al que pertenece Ciudad Juárez, la desaparición de mujeres no es un delito.

"En mi hogar falta esa luz, esa alegría. Mi casa está sombría sin ella. Los ánimos se pierden, claro que intentas seguir la vida. Para mí lo más valioso eran los besos y los abrazos que ella me pudiera dar, es lo máximo".



@JudithTorrea 


Bertha Alicia, la mamá de Brenda Berenice Castillo, se resiste a que le entreguen huesos como ha sido la práctica reciente de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razón de Género. Tiene varias pistas de donde está su hija y un nieto Kevin, de 4 años de edad, al que protege de las cámaras por seguridad, como todas las mamás. Si los 45 años que tiene no estuvieran tan marcados en su físico, se convertiría en una agente especial de investigación camuflada. Lo haría día y noche hasta acabar con la desaparición de mujeres que ha azotado a Juárez durante dos décadas. Ahora lleva cuatro años buscándola como puede.

"Me siento muy triste, me hace mucha falta mi hija. Es un día muy importante para nosotras las mamás, porque está el amor de nuestros hijos con nosotras y ellos están en persona, y es un pedazo el que me falta para estar completa. Ella siempre me llevaba Las Mañanitas al amanecer. Ya llevó tres 10 de mayo aquí en el plantón, cada vez hay más mamás. El primer año, cuatro y la licenciada Francisca Galván y ahora somos más pero sin la asesora jurídica, detenida en San Diego, California, al pedir asilo político".

http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2013/01/como-sobrevive-un-nino-de-4-anos-de.html


****Actualización: Las autoridades celebraban el Día de las Madres ajenas al plantón en la Fiscalía que se tenía lugar a la entrada de sus oficinas. En los mensajes y discursos de buenos deseos de las autoridades locales, estatales y del presidente Enrique Peña Nieto y su esposa no hubo ni un segundo para estas mamás. 

"Quieren tapar el sol con un dedo, pero nosotras se lo vamos a destapar. Las desaparecidas existen", dice Lucy, la mamá de Nancy Navarro, desaparecida el 13 de julio de 2011 a los 18 años de edad.

Tras el plantón de veinticuatro horas en la Fiscalía General del Estado, donde pasaron la noche sentados en unas sillas, leyendo poemas y orando entre la lluvia, el viento y el granizo de la madrugada, las mamás y papás de desaparecidas marcharon el viernes hasta la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razón de Género. 

Tras colocar mantas con exigencias y las fotos de sus hijas, rezaron. 

Tampoco las atendieron. Era un día de celebración y en muchos centros de trabajo del gobierno las madres no trabajaban. Estas seguían luchando contra el silencio, investigando su paradero. Como todos los días desde que sus hijas desaparecieron. 


A los 13 años de edad Jocelyn Calderón Reyes desapareció el 30 de diciembre del 2012. Perla, su mamá, la abraza en una manta. @JudithTorrea 


Con 15 años de edad, Janira Frayre Jáquez desapareció un 16 de junio del 2010.  A su mamá, María de los Angeles sólo le queda luchar para encontrarla. @JudithTorrea 
Yolanda con su Janeth Paola Soto Betancourth, desaparecida a los 19 años el  23 de mayo del 2011. @JudithTorrea 
A los 14 años de edad,  Esmeralda Castillo Rincón desapareció, un 19 de mayo de 2009. Su madre Marta y su padre Jose Luis la buscan incansablemente. "La mala imagen de Juárez se limpia con nuestras hijas vivas" es uno de los mensajes que se pegaron en los cristales de la Fiscalía General del Estado en Juárez. @JudithTorrea 
Con 16 años de edad, Jessica Ivonne Padilla Cuéllar desapareció. Un 7 de julio del 2011, a las pocas horas de que no supieran nada más de ella, Anita su mamá convirtió su dolor en lucha. @JudithTorrea 

Los rostros de algunas de las desaparecidas en Juárez surgieron en forma de foto en la explanada de la Fiscalía General del Estado. En la pequeña tienda que divisan a la izquierda, las mamás se refugiaron de la lluvia y ventolera de la madrugada. El plantón por 24 horas exige que encuentren a sus hijas vivas. Las mantas de desaparecidas siguen en la izquierda de esta foto e intentan mostrar que ellas existen, rompiendo el discurso oficial de las autoridades.@JudithTorrea 
COPYRIGHT textos y fotos de todo el blog © 2013 CIUDAD JUÁREZ, EN LA SOMBRA DEL NARCOTRÁFICO- ALL RIGHTS RESERVED

sábado, 4 de mayo de 2013

Cómo la familia de una víctima de feminicidio tuvo que huir de Ciudad Juárez a Veracruz


Yadira y Moisés, a la derecha, con sus cuatro hijos, la esposa del mayor y su nieto en la estación de autobuses
de Ciudad Juárez rumbo hacia el Estado de Veracruz.

Señales de la inminente huida: pequeños montones de ropa. Un trozo de papel. Televisión y vídeo en venta, en lo que le den. Nervios. Llegó el día: tras las amenazas de muerte, los hombres rondando afuera de su hogar y la desaparición de su hija María Guadalupe de la Cruz Francisco, de 17 años, encontrada cadáver en un terreno baldío detrás de una de las 325 fábricas maquiladoras que comenzaron a surgir en Ciudad Juárez desde mediados de los años 60.

La noche anterior: ven las prendas de su hija, las que estrenó el día que desapareció y con las que la encontraron convertida en cadáver en descomposición. Cinco minutos en la Fiscalía, al mes de enterrar a su Lupita, y tras varias negativas de las autoridades.

"Quería estar segura de verlas antes de que me fuera. Faltaba no más el brazier. Ahora estoy más tranquila porque ya sé que era ella, pues no la vi en la caja", dice Yadira, mamá de la adolescente asesinada.

Calcetín blanco con rayitas. Blusa rosa. Pantalón de mezclilla. Botines.

"Cuando yo llegué, estaban tendidas en una mesa. Se las compré en Vesticentro, no le gustaba la ropa de segunda. Yo le compré un viernes y el lunes (4 de febrero 2013) se lo puso, le llevé a vacunar en la mañana de la influenza y el tétanos, yo siempre estoy pendiente de eso. Salió a la tienda Del Río (a recargar el celular) y desapareció".



Hay que empacar la ropa: no tienen maletas. Sólo faltan unas horas para dejar Ciudad Juárez. Y la valija pequeña que les proporcionó el viernes la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas de Delito por Razones de Género es minúscula para una familia de ocho miembros. Piden cajas en un supermercado cercano a su casa pero para llevárselas tienen que pagar. Pero no tienen dinero ni para comer. Moisés, el papá de María Guadalupe, llama a Fiscalía para hablar con un agente del ministerio público. Recuerda la conversación:

"Lo primero, yo ya me había disgustado. Ellos nos habían prometido que nos iban a ayudar con maletas para transportar nuestras ropas pero al final que nos mandan avisar que no había presupuesto y que hiciéramos lo que pudiéramos. Yo les mencioné que se comprometieron y se supone que cuando alguien lo promete, lo cumple. "Usted señor es un mal agradecido, debería estar agradecido a nosotros porque gracias a nosotros le hemos conseguido casa (por tres meses)" y usted cree que me estoy yendo por gusto. Yo me estoy yendo por seguridad de mis hijos. El agente me dijo que ellos habían hecho todo lo posible, y que yo era la única persona que estaba siendo rebelde, haciendo su teatrito. Le recordé que si fuera verdad lo que ellos decían, entonces mi hija no hubiera desaparecido, no hubiera sido asesinada, si hicieran su trabajo, la hubieran rescatado. El agente me dijo: bueno, señor vamos a hacer todo lo posible para conseguir las maletas".

Llegan a la estación de autobuses. Una pareja joven de psicólogos de la Fiscalía los acompañan. Les ayudan a bajar las dos bolsas de plástico a cuadros que las autoridades les consiguieron para que guardaran sus pertenencias. El resto va en algunas bolsas, abiertas, que su comunidad de la iglesia cristiana les ha obsequiado y en diversas bolsas de supermercado. No han podido convencerles de que les llevaran antes al cementerio, a despedirse de su hija.

Desde que los conocí, nunca los había visto tan afligidos:

"Yo no me quiero ir, yo quiero que realmente hagan justicia, no vayan a esperar a que nos alejen de aquí para luego cerrar el caso, pues no, la lucha sigue. Por qué me tuvieron que entregar a mi hija muerta...", comenta Moisés, un guardia de seguridad desempleado de 41 años.

"Me siento un poco triste, porque se quedan los restos de mi hija", añade Yadira, de 39 años.

Despedida sin abrazos de sus seres queridos en la estación de una ciudad con pésimo y casi inexistente transporte público. Les esperan tres días de viaje, tres conexiones de regreso a su Veracruz, la tierra de la que emigraron hace dieciséis años en busca de trabajo en una fábrica maquiladora, con dos niños. María Guadalupe de la Cruz se quedó en el panteón de San Rafael. El mayor de sus hijos regresa con su esposa y su niño de 3 años, la misma edad que él tenía cuando llegó a Juárez.
Los pequeños de la familia De la Cruz, de 14, 10 y 2 años pisarán por primera vez la tierra de sus padres. Dejan atrás la ciudad que fabrica la riqueza del primer mundo a salarios del tercero, por un poblado en el estado sureño de Veracruz marcado por la emigración al norte del país y a Estados Unidos. En un México inmensamente rico: para unos pocos.



*** Actualización: la familia de María Guadalupe de la Cruz Francisco  llegó el lunes 6 de mayo al Estado de Veracruz, a las dos casitas que la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas de Delito por Razones de Género les rentó por tres meses. 
Yadira, la mamá de la adolescente asesinada, me comenta que por no tener, no tienen ni regadera para poder ducharse, tampoco hay estufa para cocinar, ni trastes, mi mesas, ni sillas y se pregunta por qué las autoridades no les dejaron venirse con todos sus pocos enseres que tuvieron que vender horas antes de tomar el bus. 
Las viviendas están localizadas en el monte, no hay transporte público y para llegar a la zona centro deben de tomar taxis. Se sienten aislados, buscando una iglesia cristiana para que les orienten en su nueva vida. Les urge poder encontrar una escuela para sus hijos. Y chamba.

http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2013/04/dos-semanas-con-su-hija-enterrada.html

http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2013/04/tres-dias-en-bus-para-encontrarse-con.html

sábado, 20 de abril de 2013

Dos semanas: con su hija enterrada, amenazas e intentado huir para proteger al resto de sus hijos

Yadira y Moisés con tres de sus cuatro hijos, vivos. Y María Guadalupe de la Cruz, víctima de feminicidio, en una foto.

La última vez que supe de ellos fue el día del entierro de su hija. Hoy, dos semanas después, regresé a su colonia, la Azteca, una de las más azotadas por la violencia, ahora entre los recuerdos de los que no están: delante del hogar de la familia de María Guadalupe de la Cruz Francisco han sido asesinadas dos personas, detrás una, en la esquina, otras tres.... Es como si cada calle tuviera una historia de balazos, cadáveres e impunidad. La suya tiene además una desaparición, la de su hija, a los 17 años de edad, que se desenlazó en un feminicidio. Y una iglesia, abandonada. En un paisaje de arena que se levanta con el viento y que intenta ser una carretera en pendiente.

Poco antes, dos agentes investigadoras del ministerio público acababan de llegar al lugar. Preguntaron por Yadira, la mamá de la adolescente desaparecida y asesinada, pero ésta se encontraba fuera en una reunión con otras señoras cristianas. Así que hablaron con Moisés, el papá de María Guadalupe. Tres niños de 14, 10 y 2 años correteaban en el patio de la casita de un solo cuarto que no tiene cocina ni refrigeradora, en la que apenas caben tres colchones en los que duermen. En uno de ellos, había una Biblia.

"Queríamos hablar con ella porque ya no vamos a regresar", recuerda que las agentes le comentaron.
Las oficiales decidieron preguntarle a él sobre la cicatriz que tenía su hija, operada del apéndice. "Vayan mejor al Seguro Social y le van a dar toda  la información...(les dijo). Me dí cuenta que realmente esas personas están desviando la investigación, no se están enfocando a investigar quiénes asesinaron a mi hija".

De un pequeño espejo roto, colgado en la pared, surge la foto con la que María Guadalupe de la Cruz fue velada. Es la única foto que tienen reciente de ella y se la tomó cinco meses antes de desaparecer el pasado 4 de febrero. Una vecina se la obsequió para ponerla en el ataúd. Con ella intentan acostumbrarse a su ausencia aunque su hermano de 10 años no asume aún que su María Guadalupe esté muerta. "No quiero a mi hermana así, yo la quiero viva". Y su hermana de 14 años, la recuerda realizando comentarios de las cosas que hacía, de cómo era, de cómo le gustaba cocinar carne molida.

Han decidido que se quieren ir de Ciudad Juárez, la ciudad a la que Yadira y Moisés emigraron hace dieciséis años desde Oteapan, en el estado de Veracruz, buscando el sueño de trabajar en una fábrica maquiladora. Tienen miedo por sus vidas y sobre todo, quieren proteger a la hermana adolescente de esta víctima de feminicidio cuyos restos aparecieron tirados en un terreno baldío detrás de la maquiladora Electrolux, el 26 de febrero.

El matrimonio ha solicitado el apoyo de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas de Delito por Razones de Género -para proteger a sus hijos de las amenazas de muerte y del temor a que su hija de 14 años desaparezca también- trasladándose toda la familia a Veracruz. Necesitan los boletos de autobús y asistencia para encontrar un lugar adonde llegar con sus cuatro hijos y comenzar a vivir mientras encuentran un trabajo.
Las autoridades les aseguran, ahora, que podrían ayudarles pero sólo con los pasajes del bus aunque para esto el padre de familia tendría que quedarse en Juárez "hasta que se resuelva el caso". Pero ellos no quieren desintegrarse como familia. Incluso, por el momento, prefieren quedarse en México para seguir las investigaciones de su hija que pedir asilo político a Estados Unidos.

"Gracias a Dios nos hemos sentido fortalecidos, no es lo mismo cuando falta uno de la familia pero desgraciadamente hoy nos pasó esto. Pero lo que más quisiera yo es que la autoridad de Ciudad Juárez se pusiera a trabajar, han pasado veinte años que han desaparecido jovencitas en Juárez cuando en Estados Unidos cuando hay un delito, encuentran a los culpables como en la masacre de Boston. Lo que me da a entender es que las autoridades de Ciudad Juárez no están haciendo su trabajo y buscan a chivos expiatorios como en muchos casos se han dado. Si realmente hay agentes especializados, dónde están las desaparecidas o realmente a quién protegen... dónde está la justicia entonces", dice Moisés de la Cruz, un guardia de seguridad desempleado, de 41 años, la edad en donde en esta ciudad es difícil conseguir un trabajo en una fábrica maquiladora.

"Realmente estas personas o no hacen su trabajo o para quién están trabajando porque si trabajaran para brindar seguridad a la comunidad, realmente mi hija estaría hoy viva. Ya aportamos los testigos y no han ido a verlos. Aquí el gobierno de Chihuahua lo que quiere es tapar el sol con un dedo y decir que no pasa nada. Quieren que entre más economía a Ciudad Juárez, para que puedan invertir y haciendo un lado lo que está afectando a la comunidad, las desapariciones, los feminicidios, los asesinatos es lo que realmente se debe de enfocar el gobierno, de dar seguimiento y dar con los culpables".

Comienza a atardecer en Juárez, con su magia de ocres y rojizos en un cielote inmensamente hermoso, y Yadira, de 39 años, regresa de la reunión con su grupo cristiano:

"Nunca pensé que nos iba a tocar, que a mi hija le fuera pasar esto".
http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2013/04/tres-dias-en-bus-para-encontrarse-con.html



***Esta noche fueron asesinadas tres personas. El horror, vivo en los niños que sobrevivieron al ataque ocurrido en una fiesta infantil en la calle Salvador Dalí, de la colonia Parajes del Sol. De dos de ellos, se saben sus nombres. Leobardo Roberto Javier tenía 38 años de edad y Oscar Humberto Campos Cano, 44 años. 
La noticia, en el universo informativo, sigue siendo el ataque, el lunes, al maratón de Boston: con sus tres asesinados, los 184 heridos y los dos asesinos localizados tras una búsqueda protagonizada por más de 9 mil agentes. De las más de 30 personas muertas en Somalia por coches bombas y los heridos -unas horas antes de la tragedia en Boston- apenas hay información en medios italianos y británicos, de los que fue colonia, ni en los medios francófonos que se destacan por una mayor cobertura del continente africano. 
Hay días en los que me pregunto qué hay que hacer para que todos los muertos (y los que sobreviven a sus asesinados) cuenten. Y la historia trágica no vuelva a repetirse.