sábado, 19 de junio de 2010

Juaritos no se raja: con 7 asesinatos hoy, sin Geraldine, de 16 años.

































La mañana había comenzado con una policía municipal más asesinada, Jazmín Mota Chávez, de 24 años, que llevaba 9 meses en esta chamba. Como ella, otros 19 agentes de esta corporación han sido asesinados en este año.

Para las siete de la tarde, ya llevábamos en Juaritos 5 asesinatos. Los viernes, en general, hay menos ejecuciones, me cuenta un ministerial. Es cuando los sicarios reciben el dinero y se van a festejar. El ritmo de cadáveres baja durante el fin de semana para comenzar con fuerza los lunes. A matar.

A esa hora, se inició en la Cafebrería Sol y Luna un encuentro entre México y Colombia. No era del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 (Thanks to diosito), aunque algunos de los participantes lucían sus colores en camisetas. Es en un ring improvisado, de combate, donde se combaten palabras: extractos propios de novelas, de poesías, de cuentos. Donde la vida vuelve a surgir en una ciudad que se desangra: a veces cada hora. Todos los días. Desde que comenzó la llamada guerra contra el narcotráfico del presidente de México Felipe Calderón.

Hace un calor de la chingadera. Unos 40 grados centígrados, que dentro de este espacio -de libros de la frontera con buen café, en una zona de discotecas incendiadas por no pagar cuota de extorsión y restaurantes abandonados- se agudiza fantásticamente. No hay aire acondicionado, ni modo.

Pero nadie se rinde. Como el que busca el aliento para seguir viviendo un día más. El local está lleno, en una ciudad donde pocos se atreven a salir. Los colombianos llegaron de El Paso, Tejas, que está no más cruzando uno de los tres puentes que separan a la ahora ciudad más peligrosa del mundo, de la considerada segunda ciudad más segura de Estados Unidos. Estudian el padrísimo máster de escritura creativa bilingüe en la Universidad de Texas.

Algunos, como Oscar Godoy está con su esposa y sus dos niños. Les gusta Juaritos. Y es más, este fin de semana se quedarán en la ciudad, perdiéndose por los cines vacíos (y mucho más baratos que en Gringolandia) y compartiendo con los buenos amigos.
Como los juarenses no hay nada, yo creo.
Otros, como Diego Bustos llegaron solos. Su novia paseña no se atrevió a acompañarlo, me dice. Pero él, al final es de Bogotá, de Colombia y hay pocas cosas que le asusten.

La idea de invitar a los colombianos que estudian en El Paso surgió del escritor José Juan Aboytia, profesor de literatura en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, una de las mejores de México. Los conoció y no se rajaron, como otros.

Antes del combate de palabras, de vida, tocó el arrollador grupo juarense Puente Negro. También, en el segundo tiempo. El jazz experimental gritó "Guerra en las calles". En un tema.

Afuera, el horror continuaba: la chava de 16 años, Geraldine Alcocer acaba de ser asesinada. A unos 20 minutos en carro de la Cafebrería. También, Sergio Eduardo Vega, de 20 años. Entre las calles Texoco y 5 de mayo. Cuando salían de un salón de evetos sociales, en una camioneta Honda de color azul. Y fueron atacados a balazos. A eso de las 7 de la tarde. Cuando Juaritos intentanba no rajarse: con la literatura. Y los colombianos. Y los juarenses.

Fueron los dos últimos asesinatos de un viernes con 7 cadáveres más. En la Cafebrería, el colombiano Diego Bustos leía un escrito dedicado al escritor José Saramago, que horas antes falleció en otro continente, en Spain. Me quedo con una de sus muchas frases. Vivas. Del portugués más comprometido: "Para mí, lo obsceno no es la pornografía, lo obsceno es que la gente se muera de hambre".

En Juaritos uno se muere a balazos impunes. De hambre. Y revive con las palabras: el vómito de justicia para sobrevivir entre la muerte constante.

8 comentarios:

  1. Hola! Judith,

    He leido tus últimos post y me siento impotente ante la indiferencia de los mexicanos que queremos negar una realidad que se dibuja con sangre en Juárez. Sí, hay muchos que prefieren creer el discurso del gobierno y así negar la tragedia de esa ciudad fronteriza que también es parte de la tragedia nacional.

    Tristemente, en este momento la esperanza de muchos mexicanos, no de todos, estan puestas en el futbol, entonces comprendo que tenemos un serio problema , ya que le otorgamos más valor a un juego de pelota, que hace millonarios a unos cuantos, que a la vida misma.

    No importa que a diario mueran personas ante la indiferencia del gobierno, como de muchos mexicanos que prefieren enajenarse con un simple partido de futbol.

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  2. Yo conocia a Geraldine Y a Eduardo, estaban en mi salon u.u

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  3. Jose Saramago - Las palabras son nuevas

    Las palabras son nuevas; nacen cuando
    al aire las lanzamos en cristales
    de suaves o duras resonancias.
    Somos igual que los dioses, inventando
    desde la soledad del mundo estas señales
    como puentes que abrazan las distancias.

    Por tus palabras y hechos Judith, que como dice el poema son como puentes que abrazan las distancias...pero también nuestros corazones.

    Por Geraldin, Jazmín y todos los jóvenes que fallecen diariamente sin hacerse justicia.

    Un abrazo.

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  4. A la distancia cada día con Juaritos en mi corazón, gracias a ti querida Judith ahora puedo tener más información.
    Aunque es una lucha contra grandes poderes tengo la confianza y la esperanza de que tus palabras y la de todos los mexicanos se unan para pedir justicia por esas almas que cada día pierden su vida, por los que se quedan viviendo el peor de los infiernos. Especialmente por tantos niños, niños que son el futuro de esa ciudad ,futuro del pais!
    Me parece que esto no es una realidad! Como quisiera que asi fuese!
    Un abrazo
    Mis cariños para todo Juarito especialmente para aquellos que día a día lloran la partida de un ser querido.

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  5. Eres valiente, yo cada vez que leo tus noticias, el corazón se me encoje, claro mejor ser como tú, gracias a eso sabemos muchas cosas de ese lugar que no se como catalogar, me pregunto ¿Cuanto vale una vida humana en Juárez?
    Besos mil y mi recuerdo para todos esos y esas que sin conocer me duele su despedida tan cruel.

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  6. Soy de la ciudad de México, llevo 3 años viviendo en Ciudad Juárez y me hes tan molesto escuchar que se le mencione como "juaritos", empecemos por respetarla y llamarla por su nombre. Mi comentario acerca de todo esto que sucede en Ciudad Juárez y en México en general, es que ya el Gobierno se deje de darnos "atole con el dedo" debe de controlar la entrada de armas al país ya que en EUA se venden como si fueran cacahuates y las venden aquí (que negocio tan jugoso) sin ningún problema. Se requiere de urgencia dar pena de muerte a secuestradores, asesinos y extorsionadores, adempas de castigar a policías y jueces corruptos, y que se realice de manera expedita, ya que estamos viviendo en Juárez el verdadero infierno.

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  7. Hola,

    soy del DF, jamás me sentí tan segura como hasta ahora. Mi padré es de allá, y me duele lo que pasa. Gracias por querer a Juarez como lo haces tu... eso debieramos hacer todos los mexicanos. Llámala como quieras, el respeto se lleva en las acciones no en el sobrenombre. Apenas supe q mi papa estuvo secuestrado por no cumplir con la cuota, simplemente no logro entender y a estas alturas solo le doy Gracias a Dios de que pudo salir. Rezo porque todo se componga y porque haya gente que como tú inicie acciones que nos permitan sumarnos y acabar con este infierno. Mis condolencias día a día a todas las familias q pierden un ser querido.

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  8. Hola Judith,
    Escuche tu entrevista el otro dia por Canal +. Eres muy valiente...
    Yo soy Mexicana y deje mi pais hace 7 años para huir de la impunidad y la violencia. No queria que mis hijos crecieran sin saber lomque era la libertad y la tranquilidad; temiendo siempre estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Tuvimos la suerte de poder irnos. De venir a España y recuperar senseciones olvidadas desde la infancia, cuando Mexico era el mejor pais del mundo. Me duele mucho mi pais y no puedo evitar sentir que los mexicanos a veces podemos ser nuestros peores enemigos. Acostumbrados a vivir mirandonos al ombligo, sin sentido de nacion ni compriomiso. Narcotizados (nunca mejor dicho) por la comodidad, viviendo a ciegas desde nuestras jaulas de oro.
    Y aunque es admirable derepente toparte con un extranjero con mas amor por Mexico que muchos de sus habitantes, es impopsible no sentir una cierta verguenza y desasosiego por haberlo abandonado sin pelear por el.
    Soy publicista y me gustaria ayudar de alguna forma... Me quede pensando en algo que dijiste acerca de concienziar al consumidor de como se mancha las manos de sangre cada vez que compra o consume droga. Creo que es un emnsaje que se deberia difundir de alguna forma. Tienes datos concretos que pueda ultilizar para trabajar un poco sobre algunas ideas.
    Gracias por querer tanto a mi pais.

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